viernes, 21 de septiembre de 2012

21 DE SEPTIEMBRE DIA MUNDIAL DEL ALZHEIMER



El 21 de septiembre se celebra el día mundial del Alzheimer, fecha elegida por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer. El propósito de esta conmemoración es dar a conocer la enfermedad y difundir información al respecto, solicitando el apoyo y la solidaridad de la población en general, de instituciones y de organismos oficiales.




Alzheimer, una emergencia socio-sanitaria a nivel mundial

Cada 4 segundos una persona es diagnosticada de demencia. 
Se estima que para el año 2050 más de 100 millones de personas sufrirán esta enfermedad. 


Estas cifras han sido dadas a conocer por la Asociación Internacional de Alzheimer, a través de la difusión de una Carta Global, que ha sido traducida a más de 7 idiomas, con el objetivo de llamar la atención de los gobiernos sobre la necesidad urgente de considerar el Alzheimer y otras demencias como una prioridad en las políticas sanitarias a nivel mundial, Nos enfrentamos a una emergencia en materia de salud pública y de atención social, que requiere una acción inmediata. La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia, representando entre el 60% y el 70% de todos los casos de deterioro cognitivo. La demencia es una enfermedad progresiva y neurodegenerativa, que provocan un deterioro de las capacidades intelectuales afectando a todos los aspectos de la vida del individuo y de sus familiares, particularmente de aquellos que ejercen de cuidadores principales. Cada año se producen 4,6 millones de nuevos casos de demencia en el mundo, lo que implica que cada 7 segundos una persona es diagnosticada de esta condición. Para el año 2050 se estima que cerca de 100 millones de personas sufrirán esta enfermedad. Sin embargo, ningún país está preparado para afrontar un problema de salud mental de tal magnitud. La falta de sensibilidad y conocimiento ha dado lugar a que los recursos sean insuficientes. La atención mundial a este problema de tan rápido crecimiento es tan escasa que la mayoría de los afectados continúan sufriendo sin esperanza ni ayuda. ¡Esta situación necesita un cambio!. Se puede mejorar la calidad de vida de las personas con Enfermedad de Alzheimer y otras demencias. A menudo, ellos, sus familiares y sus cuidadores carecen del apoyo que necesitan y se merecen.

 Nosotros, los miembros de la Asociación Internacional de Alzheimer, que representamos a 77 asociaciones en todo el mundo, queremos hacer un llamamiento urgente a todos los gobiernos y grupos de interés para promover actuaciones de inmediato. Para que la Enfermedad de Alzheimer y otras demencias sea una prioridad global, deben adoptarse los siguientes principios:

 1. Promover la sensibilidad y el conocimiento de la enfermedad.
 2. Respetar los derechos humanos de las personas que sufren demencia.
 3. Reconocer el papel fundamental de los familiares y de los cuidadores.
 4. Facilitar el acceso a tratamientos y cuidados socio-sanitarios. 5. Asegurar el acceso a un tratamiento óptimo, una vez establecido el diagnóstico.
 6. Tomar medidas para prevenir la enfermedad, a través de mejoras en la salud pública.

Para la elaboración de un plan de acción adecuado para abordar el problema del Alzheimer sobre la base de las declaraciones de Kioto y de París, y dentro de los límites de los recursos disponibles en cada país-, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Proporcionar información sobre los síntomas, evolución y tratamiento de la enfermedad a la población general.
  2. Reducir el estigma, promoviendo la concienciación y el conocimiento sobre las demencias.
  3. Dar prioridad a la formación y dotar de herramientas a los profesionales de la salud (incluyendo a los trabajadores sociales) y a los familiares, para facilitar la detección temprana de las demencias, proporcionar los cuidados apropiados al enfermo y asegurar el acceso al mejor tratamiento.
  4. Facilitar el acceso de los enfermos a los servicios de Atención Primaria y especializada, para que respondan adecuadamente a las necesidades de las personas con demencia.
  5. Promover diferentes alternativas de cuidados de larga duración (domiciliarios y comunitarios) que prioricen el mantenimiento de la independencia y la autonomía personal y el apoyo a los cuidadores. 6. Hacer que todos los escenarios implicados en el cuidado de estos enfermos, incluidos los hospitales (cuidados agudos), así como las instituciones de larga duración sean lugares seguros y apropiados para las personas con demencia.
  6. Estimular a los afectados a tener la mayor participación posible en la vida de sus comunidades y en la toma de decisiones respecto a sus propio tratamiento.
  7. Asegurar un estándar de vida adecuado para la salud y el bienestar de las personas con demencia, incluyendo alimentación, vestido, vivienda y cuidados médicos.
  8. Establecer un marco legislativo que regule y proteja los derechos de aquellas personas con demencia que carecen de la capacidad para dirigir sus vidas.
  9. Financiar programas de educación y sensibilización para promover un mayor conocimiento y, de esta manera, reducir el riesgo de la enfermedad.
  10. Dar prioridad a las investigaciones sobre la Enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

 Ni la Enfermedad de Alzheimer ni ningún otro tipo de demencia forman parte del proceso natural de envejecimiento. Es posible prevenir su desarrollo. Un tratamiento adecuado puede mejorar la calidad de vida de las personas con demencia y de sus familiares. La investigación médica continuará mejorando los tratamientos existentes. Seamos positivos y adoptemos las soluciones que ayudarán a millones de personas hoy y mañana.
FUENTE:  http://diamundialdelalzheimer.blogspot.com.ar/




El informe 2012 de la la Enfermedad de Alzheimer Internacional (ADI) revela el estigma y la exclusión social que sufren quienes padecen la enfermedad del olvido.Sólo ocho países de los 193 países de la OMS han puesto en marcha planes nacionales de demencia, que muestran que se podría hacer más por los gobiernos para ayudar a aliviar los costos asociados económicos y sociales.

Los países no están preparados y que siguen sin estar preparados, a menos que superar el estigma y aumentar los esfuerzos para proporcionar una mejor atención a las personas que tienen demencia y encontrar una cura para el futuro´. Marc Wortmann (director ejecutivo de ADI)
Problemática también alcanza a  cuidadores domiciliarios. El  Informe Mundial 2012 sobre el Alzheimer publicado por la Enfermedad de Alzheimer Internacional (ADI) revela que casi una de cada cuatro personas con demencia (24%) oculta o disimula su diagnóstico por temor al  estigma de la que son objeto; otro aspecto importante es que el  40% de las personas con demencia se consideran excluidos de la sociedad y que dos de cada tres personas con demencia y sus cuidadores creen que hay una falta de comprensión de la demencia en sus países.
Para Nicole Batsch, autor del informe, ".. las personas con demencia y sus cuidadores se sienten marginados por la sociedad, a veces por sus propios amigos y familiares; ellos quieren es ser tratados como personas normales con un enfoque en sus capacidades y no en sus limitaciones…”.
Por su parte, Marc Wortmann, director ejecutivo de ADI, dijo: "La demencia y la enfermedad de Alzheimer continúan creciendo a un ritmo rápido debido al envejecimiento global. La enfermedad tiene un gran impacto en las familias que se ven afectados, sino que también afecta a los sistemas sanitarios y sociales debido al costo económico. Los países no están preparados y que siguen sin estar preparados, a menos que superar el estigma y aumentar los esfuerzos para proporcionar una mejor atención a las personas que tienen demencia y encontrar una cura para el futuro".

DATOS
- 24% de las personas con demencia y más de uno de cada diez cuidadores (11%)  temen admitir públicamente el diagnóstico por temor a ser estigmatizados en su círculo social y laboral.
40% de las personas con demencia se siente excluidos en la vida cotidiana
Casi el 60%  indica que los amigos son las personas con mayor probabilidad de evitarlos o perder el contacto después del diagnóstico, seguido por los miembros de la familia
-   Una cuarta parte de los cuidadores (24%) sienten no ser entendidos ni apreciados en su labor cuidadores de personas con demencia, mientras que un número similar (28%) sienten que han sido tratados de manera diferente o que son rechazados.
La educación, la información y el conocimiento se identificaron como prioridades para ayudar a reducir el estigma de la demencia.
El informe se basa en una encuesta mundial de 2500 personas (aquellos con demencia y cuidadores de la familia) a través de más de 50 países. Poco más del 50% de los encuestados con demencia tenían enfermedad de Alzheimer y un poco menos de la mitad del total eran menores de 65 años.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad existe un nuevo caso de demencia cada cuatro segundos. Si tenemos en cuenta el rápido aumento de la población anciana, potencialmente habrá 115 millones de personas con demencia en todo el mundo en los próximos 40 años, lo que supone una carga importante sobre la salud y los sistemas sociales. Sólo ocho países de los 193 países de la OMS han puesto en marcha planes nacionales de demencia, que muestran que se podría hacer más por los gobiernos para ayudar a aliviar los costos asociados económicos y sociales.



FUENTE: ADI



PARA MAS INFORMACION:  http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=72777

                                                   http://www.alma-alzheimer.org.ar/menu.php



Fenilcetonuria (PKU)

¿Qué es?
La fenilcetonuria (PKU, por sus siglas en inglés) es un trastorno genético (hereditario) que puede causar desarrollo mental y físico anormales si no se detecta rápidamente y no se trata de manera adecuada. Normalmente, cuando una persona ingiere alimentos que contienen proteínas, existen químicos especiales llamados enzimas, que descomponen estas proteínas y las transforman en aminoácidos y hasta en partes más pequeñas, que son los elementos fundamentales en el proceso de crecimiento y reparación. Una persona con PKU no tiene suficiente cantidad de esta enzima específica que descompone el aminoácido fenilalanina. Por lo tanto, la persona que ingiere cualquier cantidad de fenilalanina en los alimentos que ingiere no puede digerirla y se acumula en el cuerpo.
Demasiada cantidad de fenilalanina en el cuerpo causa problemas en el cerebro y otros órganos. El daño por acumulación de fenilalanina puede manifestarse el primer mes de vida, y si no se detecta y se trata mal, la PKU puede causar retraso mental severo, hiperactividad y convulsiones.
La PKU afecta a aproximadamente un bebé de cada 10.000 ó 15.000 nacimientos. El bebé que nace con PKU es porque heredó el gen de la PKU de algunos de sus padres, quienes muy a menudo desconocen que son portadores del gen.

Síntomas
Muchas mujeres con PKU no presentan ningún síntoma. Aproximadamente a los 3 a 6 meses, los bebés con PKU no tratado comenzarán a ser menos activos y mostrarán menos interés en su entorno. Alrededor del año de edad, el niño podría presentar retrasos del desarrollo más severos.
Los niños con PKU tienen menos niveles de melanina, la sustancia que le da color a los pelos y la piel. Esto es porque cuando la fenilalanina se descompone, uno de estos productos se usa para producir melanina. Como consecuencia, los niños con PKU a menudo tienen piel pálida, pelo rubio y ojos azules. También son comunes la piel seca, el eczema, y un olor “mohoso” por la acumulación de la fenilalanina en el pelo, la piel y la orina. Otros signos y síntomas podrían incluir irritabilidad, rigidez muscular, convulsiones, cabeza pequeña y baja estatura.
Diagnóstico
En Estados Unidos, todos los recién nacidos deberían ser revisados de manera rutinaria durante la primer semana de vida pare detectar PKU. Los bebés deben haber ingerido alimentos con proteínas antes de someterlos a este examen. Le sacarán una pequeña cantidad de sangre del talón del bebé. Si se detectan valores altos de fenilalanina, podrían ser necesarios otros exámenes de sangre para confirmar el diagnóstico.
Duración
La PKU es un trastorno hereditario y de por vida.
Prevención
La PKU ocurre cuando un bebé hereda 2 copias de genes que causan la PKU, uno de cada padre. Cada padre usualmente tiene solo 1 copia del gen y por lo tanto no sufren de PKU. Dado que los padres desconocen que son portadores del gen, es imposible hacer algo para impedir que sus bebés sufran de esta enfermedad.
Una embarazada con PKU debe controlar estrictamente sus valores de fenilalanina para evitar, durante el embarazo, hacerle daño a su bebé en el vientre. Los altos niveles de fenilalanina en una embarazada pueden hacer que el niño tenga un crecimiento lento, retrasos en el desarrollo, cabeza pequeña y otros trastornos. Con seguimiento y control minuciosos, las mujeres con PKU pueden dar a luz bebés sanos. Una mujer con PKU puede trasmitir el gen de la PKU a su hijo, no obstante el niño no desarrollará PKU a menos que se herede otra copia de gen del padre.
Tratamiento
El único tratamiento para la PKU es evitar ingerir alimentos que contengan fenilalanina. Se les receta a los bebés una leche en polvo que no contenga fenilalanina. La fenilalanina se encuentra en la mayoría de los alimentos que contienen proteínas, por eso se les recomienda a las personas con PKU seguir una dieta especial baja en proteínas, que no incluya todos los alimentos con un alto contenido proteico, como carne, huevos, pollo, pescado, leche y queso, al igual que edulcorante artificial con aspartato (NutraSweet). Dado que las necesidades proteicas de cada persona varían con el paso del tiempo, es necesario un seguimiento minucioso para asegurarse de que aquellas con PKU ingieran la cantidad correcta de proteína necesaria para crecer y desarrollarse apropiadamente, sin que se acumule demasiada cantidad de fenilalanina en el cuerpo en ninguna etapa de la vida. Es necesario controlar los niveles de fenilalanina en sangre durante toda la vida. Los investigadores están actualmente estudiando nuevos medicamentos que podrían ayudar a tratar la PKU y reducir los niveles de fenilalanina en sangre.
Cuándo llamar a un profesional
En el primer control médico de su bebé, asegúrese de que los exámenes de detección genética recomendados después del nacimiento sean normales. Llame al médico de su bebé, si el bebé parece ser menos activo que lo normal, no completa los hitos normales de desarrollo o muestra otros signos y síntomas de PKU. Otros bebés diagnosticados con PKU podrían ser sometidos a controles de los niveles de fenilalanina más a menudo y al control más minucioso de sus dietas si presentan problemas en el aprendizaje, irritabilidad, hiperactividad o temblores.
Pronóstico
El pronóstico depende de la rapidez con la que se diagnostique la PKU en un bebé y con la que comience una dieta especial, así como la rigurosidad y coherencia con la que se siga la dieta durante la vida. Los bebés con PKU diagnosticado dentro de los primeros días después del nacimiento y que se los somete a una dieta estricta antes de las 3 semanas de vida, tienen el mejor pronóstico y usualmente no experimentan retrasos en el desarrollo o retraso mental severos.
Información adicional
National Institute of Child Health & Human Development (Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano), Building 31, Room 2A32 MSC 2425 31 Center Drive Bethesda, MD 20892-2425 Gratuito: 1-800-370-2943 Fax: 301-496-7101 Correo electrónico: nichdinformationresourcecenter@mail.nih.gov http://www.nichd.nih.gov/
March of Dimes Birth Defects Foundation (Fundación de Lucha contra los Defectos Congénitos “March of Dimes”) 1275 Mamaroneck Ave. White Plains, NY 10605 Gratuito: 1-888-663-4637 http://www.modimes.org/
Última revisión: 2007-05-25T00:00:00-06:00
Última modificación: 2008-08-14T00:00:00-06:00
Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell. PUBLICADO POR VIDA Y SALUD.
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lunes, 9 de julio de 2012

"Seis minutos" Una película que pretende abrir el debate sobre la importancia de la Atención Primaria y la Medicina de Familia.







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 "Seis minutos"
Una película que pretende abrir el debate sobre la importancia de la Atención Primaria y la Medicina de Familia





SEISMINUTOS 

“La Atención Primaria puede responder hasta un 90% de los problemas de salud si está bien orquestada, si tienes recursos, y un 90%, es mucho”. Esta frase del Doctor Casado, miembro del equipo de “Seis Minutos” es tan solo un ejemplo de los mensajes que quiere transmitir este documental.

La calidad en la atención primaria requiere tiempo y dedicación y hoy tan solo hay seis minutos de media para cada paciente. En este filme varios médicos plantean cuestiones, preocupaciones y puntos de vista sobre una forma de entender la medicina que parece desvalorizada ante la prisa, la especialización y la deshumanización del mundo moderno.
Somos un equipo multidisciplinar e híbrido. Multidisciplinar ya que en el participamos profesionales del mundo de la medicina y de las artes. Híbrido porque buscamos la combinación del trabajo analógico con la participación virtual. Nos organizamos de forma horizontal, construyendo según las aportaciones de todas las personas que somos.​
Buscamos abrir debate en la población sobre la importancia de la medicina de familia dentro del sistema sanitario. De la necesidad de potenciar los cuidados de salud cerca de las personas, de sus domicilios, de sus comunidades. Trabajar desde el sentido común, con perspectiva humanista, disminuyendo la medicalización de la sociedad y potenciando la capacidad de las personas para intervenir en el mundo que vivimos.​
Es un proyecto que se ha podido hacer gracias a la confianza de muchas personas y su aportación a modo de microfinanciación colectiva (crowdfunding). Si todavía sigues queriendo participar con nosotr@s, ayudanos a difundirlo y a que lo dinfundámos.

El equipo de Seis Minutos somos:
- Vicente Baos  (El Supositorio  http://vicentebaos.blogspot.com.es/)
- Diego Baos
- Clara Benedicto (twitter.com/clarabenedicto)​
- Salvador Casado (
www.doctorcasado.es)​
- Carmen Lopez-Fando (
http://carmenfando.blogspot.com.es)
- Hernán Martín
- Nacho Rodríguez
- Roberto Sanchez (1palabratuyabastaraparasanarme.blogspot.com.es)
- Jos Temprano (
www.jostemprano.com)​


Varios médicos plantean cuestiones, preocupaciones y puntos de vista sobre una forma de entender la medicina que parece desvalorizada ante la prisa, la especialización y la deshumanización del mundo moderno.

Documental Seis Minutos
documentalseisminutos@gmail.com
Número de cuenta para donaciones
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Biomarcadores cardíacos en la unidad de cuidados intensivos

 ¿Para qué, cuándo, cómo?

Se analizan las propiedades y el empleo de los biomarcadores cardíacos, con especial referencia a la unidad de cuidados intensivos.

  Introducción

Los biomarcadores cardíacos (BC) en sangre evalúan las alteraciones cardíacas cada vez con mayor precisión. El empleo de la creatinina cinasa-MB (CK-MB), a partir de 1972, fue un paso fundamental en la creación de un biomarcador cardíaco específico. La introducción de la troponina cardíaca (cTn) en 1989 fue el siguiente avance y debido al refinamiento ulterior de los análisis la definición del infarto agudo de miocardio (IAM) actualmente se centra sobre la cTn.

Mientras que la isquemia cardíaca o el infarto son la causa más frecuente de lesión cardíaca y el desarrollo de los marcadores refleja esto, la búsqueda de biomarcadores más significativos actualmente comprende los BC para procesos inflamatorios (como la proteína C reactiva [PCR]) y estrés de la pared miocárdica (como los péptidos natriuréticos), donde la evaluación va más allá de la necrosis del miocardio.

En la unidad de cuidados intensivos (UCI) a veces aparecen factores de confusión que dificultan la interpretación. La claridad en el diagnóstico o la orientación para el tratamiento, con frecuencia presentes cuando el corazón es el único órgano afectado, como en el servicio de urgencias o en la sala de cardiología, no siempre son similares en la UCI. Aún así, conocer los BC empleados habitualmente puede ser muy útil para la evaluación cardíaca del paciente grave.

Clases de biomarcadores cardíacos

Los BC se pueden agrupar en tres clases principales:
  • Inflamatorios
  • De lesión cardíaca aguda
  • De estrés miocardíaco

Biomarcadores de procesos inflamatorios


Aunque se han estudiado varios mediadores inmunológicos, como las citocinas, los autoanticuerpos contra la miosina y la tropomiosina, así como el interferon (IFN), aún no se han determinado biomarcadores circulantes útiles para ayudar al diagnóstico y el pronóstico del IAM.

Tampoco hay biomarcadores útiles cuando el daño miocárdico se produce por un agente infeccioso, como en la miocarditis viral aguda, que puede terminar en una miocardiopatía con dilatación, donde, los autoanticuerpos pueden ser importantes.

A menudo se pasa por alto la importancia de la inflamación en la progresión de la enfermedad coronaria (EC), aún en ausencia de necrosis miocárdica y aquí la función de los marcadores inflamatorios es más promisoria.

Lamentablemente, en el contexto de los cuidados intensivos, donde además del corazón, están comprometidos otros órganos, estos marcadores, como el factor de necrosis tumoral (TNF), el CD-40L, las interleucinas (IL-18, IL-6, IL-33 e IL-1a), la PCR, el fibrinógeno, la pentraxina 3 y las metaloproteinasas de la matriz, no tienen gran especificidad. Los marcadores inflamatorios, sin embargo, son promisorios y aún en contextos aparentemente no inmunitarios, como la miocardiopatía de comienzo agudo inducida por estrés emocional, las vías inflamatorias parecen tener una función fundamental.


Biomarcadores de lesión miocárdica


Troponinas cardíacas (cTn).
En la actualidad la cTn es el componente central de la definición de un IAM. Su poder diagnóstico superior se demuestra por su relación con los datos histológicos. El IAM se diagnostica sobre la base del aumento o la disminución de la cTn, con por lo menos un valor mayor al límite superior de referencia del percentilo 99 en pacientes con evidencia de isquemia del miocardio. Esta evolución amplió la función de la Tn de ser un marcador sólo para el IAM a ser útil para el síndrome coronario agudo (SCA) y para el daño miocárdico secundario por entidades tales como embolia pulmonar (EP), traumatismo cardíaco y daño miocárdico inducido por quimioterapia.

Comparación entre la cTnT y la cTnI. El complejo cTn, que consiste en tres proteínas (C, I y T) codificadas por genes diferentes, tiene una función fundamental en la modulación de la contracción del sarcómero dependiente del calcio. cTnI y cTnT tienen isoformas cardio-específicas que no están presentes en el músculo esquelético, por lo que son marcadores muy específicos de daño miocárdico. Ambas son liberadas por el miocardio necrótico, como proteínas intactas y productos de degradación. La prueba de cTnT proviene de un solo fabricante, mientras que la prueba de cTnI tiene varios fabricantes, pero su interpretación es confusa debido a la falta de estandarización. Es importante que el médico sepa cuál es el análisis que se emplea en su institución.

cTn como marcador diagnostico.
El aumento de cTn en sangre es un marcador de daño miocárdico, pero no determina la etiología de éste. La cTnT y la cTnI tienen la misma capacidad para detectar el daño miocárdico. Los criterios para diagnosticar un IAM son los valores aumentados o disminuidos de cTn en sangre junto con las características clínicas de la isquemia del miocardio. El grupo de trabajo internacional formado por la American Heart Association/World Health Foundation/European Society of Cardiology/American College of Cardiology Foundation (AHA/WHF/ESC/ACCF), recomienda un valor de corte en el límite superior de referencia del percentilo 99 o la concentración en la cual el análisis alcanza un coeficiente de variación del 10% si ésta supera el percentilo 99. Si no se encuentran las características clínicas del IAM más los cambios en el ECG, se debe buscar otra causa del aumento de la cTn e investigar daño miocárdico.

El momento del aumento de la cTn es importante. En el proceso agudo ésta aumenta dentro de las 2-4 horas de la aparición de los síntomas y persiste durante 7-14 días. Se recomiendan por ello determinaciones seriadas, en general cada 3- 6 horas. Los análisis de cTn, menos sensible, exigen aumentos significativos, mientras que los análisis más nuevos exigen aumentos menores. Si la cTn no es alta, serán necesarias mediciones seriadas durante 6-9 horas. Si los valores siguen bajos, pero hay sospecha clínica de IAM se debe considerar otra muestra 12-24 horas después.

La introducción de la hs-cTn, con sensibilidad mejorada de μg/l a ng/l, disminuyó el tiempo para diagnosticar el IAM. Una sola determinación de hs-cTnI a las 3 horas en pacientes que consultaron por dolor precordial, con un valor de corte de 40 ng/l, dio un valor pronóstico negativo (VPN) del 84,1% y un valor pronóstico positivo (VPP) del 86,7%. La precisión diagnóstica de varios análisis de hs-cTn diferentes fue excelente y muy superior a los análisis estándar. Una determinación única mayor de 100 ng/l se considera de alto riesgo para SCA.

El paciente sedado y hemodinámicamente inestable en respirador con presión positiva, en general no tiene los síntomas clásicos de isquemia del miocardio. Los cambios del ECG, a menudo con antecedentes de un ECG con alteraciones previas, son inespecíficos y hay factores de confusión, como la insuficiencia renal o cardíaca. Muchas entidades que se suelen hallar en la UCI se asocian con aumento de la cTn, aunque no haya patología coronaria que genere isquemia del miocardio. A esto se agrega la probabilidad de que muchos IM sean clase tipo II. La hs-cTn mejora la precisión diagnóstica, pero a expensas de menor especificidad.

La troponina cardiaca como marcador pronóstico. El aumento de la cTn se asocia con mal pronóstico en los pacientes con isquemia aguda. La cTnI y la cTnT tienen resultados pronósticos comparables, excepto en pacientes con insuficiencia renal crónica, donde la cTnT, pero no la cTnI, fue un factor pronóstico de peor evolución. El valor pronóstico de la cTn no se limita a la isquemia cardíaca, sino que se extiende a otras enfermedades de pacientes en la UCI.
Creatina cinasa-MB. La CK-MB en el IAM es liberada dentro de las 2-4 horas, llega a su máximo 24 horas después de la sobrecarga de presión o la isquemia y vuelve a los valores normales a las 36-72 horas. Es un marcador sensible de IM, pero la determinación única en el momento de la consulta tiene baja sensibilidad y su falta de especificidad es un problema. La llegada de la cTn ha relegado a la CK-MB como biomarcador de necrosis del miocardio.

Proteína intracelular de unión a ácidos grasos. Las proteínas de unión a ácidos grasos (PUAG) son pequeñas proteínas del citoplasma que facilitan el transporte de los ácidos grasos y otros lípidos dentro de la célula. La PUAG tipo cardíaca es un marcador sensible de daño de los miocitos y, a diferencia de la troponina, es liberada tanto por la isquemia como por la necrosis. La célula dañada libera esta PUAG en 1-3 horas y la misma vuelve a sus valores normales en 12-24 horas. Hay buenos datos que apoyan su empleo para el pronóstico del IM. Su sensibilidad diagnóstica para lesión cardíaca es del 93.1%, mayor que la CK-MB y la cTn.


Biomarcadores de estrés cardíaco


Péptidos natriuréticos (PN). Esta familia de péptidos y receptores específicos es un sistema integral para el control del equilibrio hidromineral y de la presión arterial. Comprende el péptido natriurético auricular (PNA), el péptido natriurético cerebral o tipo B (PNB), el péptido natriurético tipo C (PNC), el péptido natriurético dendroaspis (PND) y la urodilatina. El PNA y el PNB inhiben la liberación de ET-1 y la ET-1 estimula la síntesis de PN.

La pre-prohormona BNP es un péptido de 134 aminoácidos sintetizado en los miocitos ventriculares con descomposición ulterior en la prohormona PNB, que se libera en la circulación durante el estrés hemodinámico. La corina, una endoproteasa, descompone la prohormona PNB en el PNB biológicamente activo BNP y el NT-proPNB inactivo.

Aplicación clínica del PNB/NT-proPNB La mayor utilidad del PNB y el NT-proPNB es el diagnóstico y el pronóstico de la insuficiencia cardíaca. Su aplicación en el servicio de urgencias se basa sobre el estudio Breathing Not Properly, donde se demostró que el PNB > 100 pg/ml es diagnóstico de insuficiencia cardíaca congestiva (ICG), con sensibilidad del 90% y especificidad del 73%. Se identificó una precisión diagnóstica similar con el NT-proPNB, con valores de 500 ng/ml. Los valores de PNB pueden aumentar en pacientes con EC.

En una revisión sobre la importancia del PNB y el NT-proPNB en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, se indica cautela al interpretar los valores aumentados en la UCI. También se deben tener en cuenta la edad y el sexo.

Habitualmente, múltiples enfermedades asociadas, en especial la insuficiencia renal o la septicemia, pueden causar aumento de los valores en sangre en ausencia de insuficiencia cardíaca. Numerosos estudios buscaron aclarar la importancia de los PN como marcadores pronósticos en la UCI, pero los resultados fueron contradictorios e no lo suficientemente consistentes como para modificar el tratamiento de un paciente. Aunque el aumento de los PN en general significa disfunción cardíaca aún en el paciente grave, no pueden identificar el tipo de disfunción cardíaca y no se pueden comparar con el ecocardiograma, que se debe emplear siempre en los pacientes graves con disfunción cardíaca de base.

Utilidad de los biomarcadores cardíacos en patologías NO coronarias habituales en la UCI


Embolia pulmonar aguda
Los BC pueden ser importantes para el diagnóstico y el pronóstico del paciente con EP. Se produce aumento de la cTn debido a la mayor demanda metabólica y la menor perfusión miocárdica, que causa isquemia ventricular derecha o microinfarto, mientras que el aumento de estrés de la pared produce aumento del PNB.

La importancia de los BC en la estratificación del riesgo está bien establecida y se incluyen como los principales marcadores en las recomendaciones de la European Society of Cardiology para el diagnóstico y el tratamiento de la EP aguda. El aumento de la cTn y/o el PNB coloca al paciente fuera de la categoría de bajo riesgo (mortalidad <1%) y cuando se asocia con características de disfunción cardíaca e hipotensión en el ecocardiograma coloca al paciente en la categoría de alto riesgo (mortalidad > 15%). La asociación de alteraciones de los BC específicos y del ecocardiograma tiene importantes ramificaciones terapéuticas en lo referente al tratamiento trombolítico para la EP aguda, inclusive en el paciente hemodinámicamente estable.

La PUAG cardíaca parece tener mayor precisión diagnóstica y mejor valor pronóstico que la cTn y el PN en casos de EP. El VPP para la PUAG cardíaca fue del 41%, en relación con el 29% para la cTn y el 19% para el proPNB. En un estudio más reciente con 101 pacientes con EP y signos ecocardiográficos de sobrecarga ventricular derecha, pero sin hipotensión ni shock, ninguno de los pacientes con PUAG cardíaca normal (n = 87) experimentó deterioro clínico, necesitó apoyo inotrópico o murió.

Septicemia
Los valores aumentados de cTn en pacientes sépticos se asocian con mayor mortalidad. La cTn está aumentada en el 12-85% de los pacientes de las UCI con septicemia. La cTnI también aumenta en pacientes sépticos con indicios de disfunción diastólica aislada y reversible.

Aunque las concentraciones de PN aumentan en la septicemia, se discute si agregan información diagnóstica o sobre la evolución.

Insuficiencia cardíaca aguda (sin EC)
La cTn está aumentada en pacientes con insuficiencia cardíaca aún en ausencia de EC. Si bien la cTn carece de suficiente sensibilidad y especificidad para el diagnóstico de insuficiencia cardíaca, se asocia con aumento del riesgo de morbimortalidad cardíaca. Por ejemplo, el aumento de cTnI pronostica la mortalidad en pacientes hospitalizados por insuficiencia cardíaca congestiva.

Insuficiencia renal
Debido a que los valores basales de cTn están aumentados en la insuficiencia renal crónica, el diagnóstico de IM se basa sobre más del 20% de aumento en los valores 6-9 horas después de llegar a la consulta. En un estudio comparativo del valor pronóstico de la cTn y el PNB/NT-proPNB en 143 pacientes con insuficiencia renal crónica en diálisis se demostró que el NT-proPNB fue superior a la cTn.

Daño pulmonar agudo y retiro del respirador
Aunque es clásicamente un biomarcador cardíaco, el PNB cumple también una función en la UCI para diagnosticar la insuficiencia respiratoria hipóxica y determinar el momento óptimo para la extubación. Rana y colaboradores hallaron que valores de PNB < 250 pg/ml apoyan el diagnóstico de daño pulmonar agudo, con mayor exactitud cuando se excluye a los pacientes con insuficiencia renal.

Un estudio reciente de 100 pacientes, sometidos a una prueba de 48 horas con respiración espontánea antes de la extubación, realizó la evaluación ecocardiográfica y tomó muestras de PN inmediatamente antes del estudio y a su término, antes de la extubación. Un punto de corte del valor de PNB en 263 ng/l y 1.343 ng/l para el NT-proPNB antes del estudio o el aumento de 48 y 21 ng/l respectivamente para el PNB y el NT-proPNB, pronosticaron con precisión en qué pacientes fracasaría la extubación debido a insuficiencia cardíaca subyacente. El PNB fue más eficaz que el NT-proPNB.

Diagnóstico de disfunción cardíaca por múltiples marcadores
El empleo de múltiples biomarcadores tiene la ventaja teórica de mejorar tanto la sensibilidad como la especificidad en el diagnóstico de diferentes trastornos cardíacos, lo que es importante en la UCI, donde hay tantos factores de confusión. La combinación de cTnT, ECG y albúmina modificada por la isquemia identificó la isquemia en el 95% de los pacientes que consultaron por precordialgia. Sin embargo, otros estudios no avalan el beneficio de los multimarcadores sobre uno solo en el servicio de urgencias o en la UCI.

 

Posibles futuros biomarcadores cardíacos


Los micro ARN(llamados también miR o miARN) son ácidos ribonucleicos (ARN) de aproximadamente 20-25 nucleótidos de largo que no codifican, que regulan negativamente o inhiben la expresión de los genes. Intervienen en casi todos los procesos biológicos. Se pueden detectar muchos tipos diferentes de miARN en la sangre. Se identificaron cuatro grupos que regulan el sistema cardiovascular.

Puesto que la semivida del miARN circulante se cuenta en horas y su degradación no parece alterarse por la disfunción orgánica, son prometedores como marcadores muy específicos y precisos de disfunción cardíaca en el paciente grave.

Conclusiones


Los biomarcadores cardíacos son cada vez más precisos y tienen un lugar importante en la práctica médica cotidiana. Las ventajas que proporcionan en la sala de cardiología o en el servicio de urgencias no siempre se comparten en la UCI, donde los factores de confusión con frecuencia exigen una interpretación cautelosa y una cuidadosa consideración de las decisiones terapéuticas ulteriores. Sin embargo, conocer las ventajas y desventajas a partir de la base de datos clínicos y de investigación disponible debe hacer apreciar su inmenso valor.


Fuente : intramed



Envenenamientos por arañas, ¿cómo actuar?


Nueva guía de prevención PRECOTOX 2012.

 Las recomendaciones para el médico práctico basadas en evidencias redactadas por expertos argentinos. Imprescindible documento para tener siempre a mano.
( Ministerio de Salud de la Nación )
 
Los emponzoñamientos o envenenamientos provocados por la picadura de arañas son eventos potencialmente graves y letales, pero prevenibles y tratables. Se trata de intoxicaciones agudas, que constituyen una emergencia médica para las que existen antídotos efectivos.

Nuestro país produce el antiveneno Latrodectus y, en menor proporción, el antiveneno Loxosceles, y cuenta con un adecuado sistema de distribución en todas las provincias como para abastecer a los establecimientos que asisten a las víctimas de esta patología. El antiveneno Phoneutria que se utiliza es producido por el Instituto Butantan de Brasil.

Para la efectiva utilización de los antivenenos específicos es necesario que los miembros del equipo de salud conozcan el cuadro clínico, sepan reconocer al animal agresor e instauren precozmente las medidas de sostén y tratamiento específico (antiveneno) para prevenir las complicaciones y secuelas.

Nuestro país también cuenta con Centros Especializados en Venenos Animales, y personal altamente capacitado en el diagnóstico, tratamiento, prevención y vigilancia epidemiológica de estas intoxicaciones, así como Centros de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológica que conforman la Red Argentina de Toxicología.

Esta guía tiene como objetivo básico brindar información sobre:


- la forma en que se producen estos envenenamientos

- las características morfológicas más significativas de las especies de interés sanitario en nuestro país

- los mapas con la distribución geográfica de las principales especies de arañas de interés sanitario de Argentina

- las manifestaciones clínicas que se deben identificar para realizar el diagnóstico y caracterizar el cuadro clínico según la gravedad

- las medidas que deben adoptarse para tratar a la persona afectada

- las intervenciones que deben evitarse para impedir las complicaciones

- las recomendaciones que se pueden hacer a la población para evitar que ocurran estos incidentes.

- la modalidad de Vigilancia Epidemiológica, los protocolos para la notificación de los envenenamientos por arañas y la ficha epidemiológica e instructivo para completar la misma.

- el Directorio de Centros Especializados en Venenos Animales y Centros de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológica de la Red Argentina de Toxicología.

La “Guía de prevención, diagnóstico, tratamiento y vigilancia epidemiológica de los envenenamientos por Arañas”, constituye un capítulo de la serie que el Programa Nacional de Prevención y Control de las Intoxicaciones está editando con la finalidad de fortalecer la capacitación de los servicios de salud en materia de diagnóstico, tratamiento y prevención de las diferentes patologías ocasionadas por venenos de origen animal, al tiempo que promueve la vigilancia epidemiológica de los casos, necesaria para la identificación de factores de riesgo y la planificación e implementación oportuna de las intervenciones de prevención y capacitación. Conocer las características epidemiológicas y clínicas de estos envenenamientos, permite disminuir las consecuencias graves que pueden ocasionar.

Estas publicaciones pretenden proporcionar a las autoridades sanitarias provinciales y locales, y a los equipos de salud, los elementos técnicos y administrativos para el establecimiento de los programas locales de prevención y control de las intoxicaciones.

Otras publicaciones de esta serie son:

- “Guía de prevención, diagnóstico, tratamiento y vigilancia epidemiológica de los envenenamientos ofídicos” (2006, y en proceso de reedición).

- “Directorio de la Red Argentina de Toxicología” (2011).

- “Guía de Centros Antiponzoñosos de la República Argentina” (2011).

- “Guía de prevención, diagnóstico, tratamiento y vigilancia epidemiológica del envenenamiento por escorpiones” (2011).

- Guías correspondientes a envenenamientos por insectos y otros animales venenosos (en proceso de redacción).

Dr. Ernesto de Titto
Director Nacional de Determinantes de la Salud e Investigación

Fuente: intramed

Todo sobre DBT: diagnóstico, clasificación y tratamiento

 Todo sobre DBT: diagnóstico, clasificación y tratamiento
Un documento de la American Diabetes Association (ADA) en español y en formato descargable (pdf).

 
American Diabetes Association

¡Un documento imprescindible con las nuevas definiciones!

La diabetes mellitus (DM) es un grupo de enfermedades metabólicas caracterizadas por hiperglucemia, resultante de la alteración de la secreción de insulina, la acción de la insulina, o ambas. La hiperglucemia crónica de la DM se asocia con el daño a largo plazo, la disfunción y la falla orgánica, especialmente ojos, riñones, nervios, corazón y vasos sanguíneos. Varios procesos patogénicos están involucrados en el desarrollo de la DM, desde la destrucción autoinmune de las células ß del páncreas con la consecuente deficiencia de insulina hasta las anomalías que provocan resistencia a la acción de la insulina.







Fuente: intramed


sábado, 30 de junio de 2012


¿QUÉ ES LA ESCLERODERMIA?

Documento elaborado por la Dra. María José Sánchez Martínez que aborda diferentes aspecto de la enfermedad como su patología, tratamientos, estados de ánimo y repercusiones sociales, familiares… del afectado.

INDICE

¿Qué es la esclerodermia?

  • Definición.
  • Clasificación.
  • Etiología o causa.
  • Epidemiología.
  • Manifestaciones generales.
  • Síntomas y signos clínicos.
  • Afectación de órganos.
  • Diagnóstico.
  • Tratamiento.

Aprendiendo a vivir con la esclerodermia.

  • Medidas higienico-dietéticas.
  • Aspecto emocional de la esclerodermia.
  • Aspecto social de la esclerodermia.

DEFINICION

Es una enfermedad que literalmente significa piel dura. La afectación de la piel puede ser MÍNIMA (sólo en dedos y cara, muy lentamente progresiva) o GENERALIZADA (en todo el cuerpo, rápidamente progresiva).

CLASIFICACION – ESCLERODERMIA LOCALIZADA

La esclerodermia localizada casi siempre evoluciona hacía la inactividad de forma natural. Por ello, el único acuerdo en cuanto al tratamiento es la rehabilitación, para mantener la movilidad de las articulaciones. El uso de cremas hidratantes en la piel afectada también es de ayuda. Las cremas de protección solar deben usarse para evitar la hiperpigmentación(color oscuro de la piel) de las zonas afectadas. No hay afectación visceral (de órganos).
  • MORFEA.
  • MORFEA GENERALIZADA.
  • ESCLERODERMIA LINEAL.
  • COUP DE SABRE.


  
 
Golpe de sable



                                               Esclerodermia lineal
            



La MORFEA es la forma más común y se presenta como parches de piel abultada con aumento o disminución de la pigmentación. Afecta sólo capas superficiales de la piel.
La MORFEA GENERALIZADA presenta manchas más extensas que la morfea y a menudo afecta a una superficie corporal mayor. Aunque raramente se asocia a complicaciones de órganos internos, se recomiendan revisiones periódicas.
La ESCLERODERMIA LINEAL es una banda o línea de piel abultada. Puede afectar el tejido subcutáneo y al músculo que se encuentra debajo. Aparecen en piernas y en brazos. Es más frecuente en niños y adolescentes.
El COUP DE SABRE (GOLPE DE SABLE) es la esclerodermia lineal de la cara o cuero cabelludo. Ocasionalmente se asocia con anormalidades en el crecimiento de los huesos faciales, produciendo deformaciones considerables. Algunas drogas y productos químicos variados pueden producir lesiones similares a las producidas en la esclerodermia.

CLASIFICACION – ESCLERODERMIA SISTEMICA

(También conocida como ESCLEROSIS SISTEMICA) Es una enfermedad de causa desconocida, que se caracteriza por desarrollo de FIBROSIS (tejido cicatricial) tanto en la piel como en algunos órganos internos (sistémica) , especialmente los vasos sanguíneos, el corazón, los pulmones o los riñones. Cuando el tejido normal de un órgano se reemplaza por tejido fibroso, dicho órgano deja de funcionar adecuadamente.
  • Con afectación dérmica (de la piel) LIMITADA.
  • Con afectación dérmica DIFUSA.
Una vez diagnosticada la esclerosis sistémica, lo primordial es detectar precozmente la presencia de afectación visceral. Es importante valorar la afectación cutánea (de la piel), ya que, existe una relación entre la progresión de ésta y la aparición de nuevas lesiones viscerales (de órganos).

ETILOGIA O CAUSA

La etiología de la ESCLEROSIS SISTÉMICA es desconocida. Se considera una enfermedad autoinmune (reacción del sistema de defensa del organismo contra las proteínas del propio cuerpo). La características epidemiológicas, sugieren un modelo poligénico (participación de diversos genes) con posibles influencias ambientales. Existen alteraciones a tres niveles: VASOS SANGUÍNEOS, SISTEMA INMUNE Y TEJIDO CONECTIVO.
Los vasos sanguíneos se contraen de forma extrema tras exposición al frío, lo que se manifiesta como Fenómeno de Raynaud. Secundariamente se produce dilatación y pérdida progresiva de capilares.
La alteración inmunológica mejor conocida es la presencia en suero de autoanticuerpos (sustancias que reaccionan contra las células o proteínas del propio cuerpo), algunos muy específicos de esta enfermedad como los ANTICENTRÓMERO y los ANTITOPOISOMERASA-I (Scl-70). Los anticuerpos podrían no ser causa sino consecuencia de la enfermedad.
La alteración más directamente relacionada con la fibrosis es la observada en los fibroblastos (célula propia de los tejidos conjuntivos fibrosos, cuya principal función es sintetizar y mantener a la matriz extracelular (el elemento de sostén de las células). La alteración mas importante en la piel esclerodérmica respecto a la piel normal es un aumento en el número de fibroblastos hiperproductores de proteínas, especialmente colágeno. Se desconoce la causa que inicia el proceso de lesión y progresión a la fibrosis. Las evidencias actuales sugieren que el agente causal, directamente o a través de mecanismos inmunes, dañaría las células de las paredes de los vasos sanguíneos y esto pondría en marcha todo el mecanismo.

EPIDEMIOLOGIA

Enfermedad heterogénea: No es igual en todos los pacientes, cada paciente tiene unos síntomas dependiendo de los órganos afectados.
Frecuencia: Es más frecuente en mujeres que en hombres, relación 3/1 a 8/1. Prevalencia estimada: 3/10.000 habitantes.

MANIFESTACIONES GENERALES

  • Cansancio y debilidad: sensación de enfermedad.
  • Dolores articulares, con o sin inflamación: 30 a 40 %
  • Dolores musculares con o sin pérdida de fuerza.
  • Hinchazón de manos: 50 %

SINTOMAS Y SIGNOS CLINICOS

La esclerodermia sistémica no suele evolucionar por brotes. Su sintomatología es muy variable en función del tipo y extensión de la afectación visceral con la que se presente.
La limitación funcional secundaría a la afectación dérmica, el desarrollo de úlceras digitales, y la esofagitis por reflujo son complicaciones que, aunque no disminuyen la supervivencia, tienen gran importancia por la discapacidad y morbilidad que conllevan. La disminución de la comisura bucal y la pérdida del músculo orbicular de los labios, dificultan la alimentación y la limpieza de la boca.
Los cambios físicos y la limitación funcional pueden producir alteraciones psicológicas importantes, especialmente en pacientes jóvenes.

AFECTACION DE ORGANOS

Sistema gastrointestinal:

El órgano que mas se afecta es el esófago, está disminuida su motilidad y a veces también la del intestino.
Los síntomas que pueden aparecer son: Dificultad para tragar, ardor, regurgitaciones(la comida vuelve a la boca), esofagitis(inflamación del esófago), tos, distensión después de las comidas, pérdida de peso, diarrea y estreñimiento.

Corazón:

Episodios de taquicardia.(El corazón late más deprisa de lo normal).Pueden aparecer latidos cardiacos anormales.
La afectación cardiaca debe vigilarse realizando: EKG con tira de ritmo, Ecocardiograma y holter.

Afectación pulmonar:

Dificultad para respirar normalmente, especialmente al realizar algún esfuerzo. Tos persistente, sin otros síntomas de catarro.
Se detecta realizando Radiografía de tórax, función respiratoria y TAC torácico de alta resolución.

Afectación renal:

Cuando el riñón se afecta la Tensión arterial se eleva de forma rápida, produciéndose una inflamación de las piernas por retención de líquidos, que aumenta a lo largo del día.
Es importante vigilar la Tensión arterial y la función renal, además de iniciar tratamiento con los “inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina

DIAGNOSTICO

El diagnóstico a menudo requiere tiempo y puede ser difícil, quizás debido a que es una enfermedad rara y pocos médicos tienen amplios conocimientos sobre la misma. Los síntomas iniciales suelen ser muy inespecíficos, todavía sin características típicas de la enfermedad. También puede dificultar el diagnóstico que en etapas iniciales la esclerodermia puede semejarse a otras enfermedades del tejido conectivo, tales como el Lupus Eritematoso Sistémico, Polimiositis, Artritis reumatoidea etc.
El diagnóstico de la ESCLEROSIS SISTÉMICA se basa, en primer lugar, en la historia médica y el examen físico del paciente. El hallazgo más importante es la piel dura, que le da el nombre a la enfermedad. Cerca de un 98% de pacientes con esclerodermia tienen endurecida la piel de los dedos y a menudo de las manos, antebrazos y cara. La epidermis (capa mas superficial de la piel) se adelgaza y la piel se vuelve fina y brillante. Se pierde el pelo y desaparece la sudoración. Pueden aparecer ulceras isquémicas (la sangre llega con dificultad a los tejidos, les falta oxígeno y se necrosan o mueren, apareciendo úlceras).
Desde el punto de vista práctico, hay dos situaciones que deben valorarse ante un paciente con datos clínicos sugerentes de esclerodermia:

ESCLEROSIS SISTÉMICA con afectación dérmica LIMITADA:

Ante un fenómeno de Raynaud de larga evolución con afilamiento de pulpejos e isquemia digital………., hay que pensar en esclerodermia sistémica limitada.
La afectación dérmica está limitada a parte distal de extremidades (hasta codos y/o rodillas) y a cara. Incluye el síndrome de CREST (Calcinosis, Raynaud, Esófago, Sclerodactilia, Telangiectasias) y todas sus variantes. También incluye la ESCLEROSIS SISTEMICA sin afectación de la piel (sine scleroderma).
La Calcinosis se refiere a los depósitos de calcio en la piel.
El Fenómeno de Raynaud es el cambio de color de la piel de las manos y a veces tambien de los pies tras la exposición al frío. Hinchazón de manos, con dificultad para moverlas y dolor de dedos.
El Esófago es el órgano más afectado, con aparición de reflujo y acidez. La esclerodactilia es el endurecimiento y retracción de la piel de los dedos.
Las telangiectasias son dilataciones de los vasos sanguíneos, que producen manchas rojas en la piel, localizadas sobre todo en la cara.

ESCLEROSIS SISTÉMICA con afectación dérmica DIFUSA.

Ante un fenómeno de Raynaud de reciente comienzo con hinchazón de manos, malestar general y dolores articulares o roces articulares…………………., hay que pensar en esclerodermia sistémica difusa.
La esclerosis sistémica con afectación dérmica difusa es de comienzo agudo con hinchazón de manos, con o sin Raynaud, que aparece en el 75% de los casos, dolores articulares y malestar general.
Los pacientes con esclerosis sistémica difusa en fases iniciales, deben valorarse clínicamente cada 2-3 meses, para evaluar la progresión de la afectación cutánea y la aparición de síntomas clínicos de afectación de órganos internos. En ausencia de clínica los estudios diagnósticos deberían repetirse siempre que la lesión dérmica aumente más de un 10 %, y al menos anualmente durante los primeros años.
En la mayoría de los pacientes la afectación cutánea tiene una progresión rápida al comienzo, para estabilizarse después de 2-3 años de evolución, por lo que el mayor riesgo de afectación visceral en estos pacientes ocurre de forma precoz. Es de vital importancia vigilar el pulmón el riñón y el corazón.

La evaluación inicial de un paciente debería incluir:

  1. Historia clínica y exploración física completa.
  2. Total skin score (análisis semicuantitativo del grado y extensión de la afectación dérmica, realizado en diferentes zonas del cuerpo).
  3. Capilaroscopia (examen de los capilares del lecho ungueal con un microscopio de pocos aumentos).
  4. Electrocardiograma con tira de ritmo.
  5. Ecocardiograma con doppler.
  6. Radiografía de tórax.
  7. TAC de alta resolución.
  8. Pruebas funcionales respiratorias con difusión de CO.
  9. Esofagograma.
  10. Aclaramiento de creatinina, proteinuria de 24 horas.
  11. Estudio de anticuerpos

TRATAMIENTO

Aunque no existe un tratamiento curativo para la esclerosis sistémica, durante los últimos años, numerosas terapias han demostrado su eficacia en algunas manifestaciones de la enfermedad. Cada manifestación requiere un seguimiento y tratamiento específico, que en muchos casos debe instaurarse rápidamente para evitar complicaciones.
Dado que hay tanta variación en el tipo y gravedad de los síntomas, es importante que cada afectado reciba cuidado individualizado por parte de un profesional experto en la enfermedad.¡¡Cuidado con los tratamientos milagros!!, cada paciente puede evolucionar de una manera aunque la enfermedad sea la misma, pues el grado de afectación puede ser distinto.
Es importante cuidar la piel, vigilar y cuidar las heridas aunque sean muy pequeñas. La mejor forma de cuidarlas es no exponerse al frío y en la medida de lo posible mantener siempre una temperatura constante, evitando los pequeños traumatismos y presiones sobre los dedos. Hacer ejercicios moderados, sobre todo estiramientos, y acudir a rehabilitación en periodos determinados.
En cuanto al tratamiento de base de la enfermedad y la afectación de órganos el médico indicará cual es el más adecuado.

MEDIDAS HIEGINO-DIETETICAS

(Aprendiendo a vivir con la esclerodermia)
Como medidas generales, los pacientes con esclerosis sistémica deben evitar el frio, las situaciones de estrés y eliminar el tabaco.

Tratamiento del Fenómeno de Raynaud:

  • Importantísimo el disponer de calefacción en el domicilio, es necesario mantener la misma temperatura en toda la casa.
  • Si conservas el cuerpo caliente hay menos episodios de Raynaud.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura, en primavera y otoño y llevar siempre los guantes de diferente grosor por precaución.

Evitar el estrés emocional:

  • Es recomendable el aprendizaje de técnicas de relajación.

Ejercicios de rehabilitación para prevenir deformidades:

  • El ejercicio es beneficioso para prevenir las deformidades articulares.
  • Ejercicios suaves con estiramiento de articulaciones.
  • Masajes de las zonas afectadas.
  • Evitar la inmovilización de las articulaciones.

Mantener una buena hidratación de la piel:

  • Uso de cremas hidratantes en la piel afectada.
  • Las cremas de protección solar deben usarse para evitar la hiperpigmentación de las zonas afectadas.

Medidas antirreflujo:

  • Evitar las comidas abundantes. son preferibles comidas de menor cuantía y más frecuentes. evitar determinados alimentos que puedan favorecer la pirosis como las grasas, las comidas muy condimentadas, el chocolate, las bebidas gaseosas, el café, el té, etc.
  • Masticar la comida detenida y adecuadamente.
  • Evitar acostarse hasta 2-3 horas después de las comidas.
  • Elevar la cabecera de la cama 15 cm.

Higiene de la boca:

  • Crema dental especialmente desarrollada para la boca seca o alteraciones de la saliva.
  • Esta crema se puede encontrar en las farmacias y sólo hay una marca comercial. (Xero LACER).

ASPECTO EMOCIONAL

(Aprendiendo a vivir con la esclerodermia)
  • La reacción más común ante el diagnóstico de esta enfermedad es preguntarse ¿ por qué yo?
  • No hay que sentirse culpable o responsable por ello.
  • Te encuentras desconcertado sin saber a quien o dónde acudir.
  • Sentimientos: shock inicial, temor, ira, angustia, culpabilidad, tristeza, o depresión.
  • Estos sentimientos no son buenos ni malos………, simplemente se tienen.
  • Compartirlos con la familia, amigos, o con otros que hayan pasado por la misma experiencia puede ser de gran ayuda.
  • Unirse a un grupo de apoyo, como miembro de la Asociación de Esclerodermia, da la posibilidad de encontrar e intercambiar información con otros que tienen problemas similares, así como aprender algo más sobre la enfermedad.

ASPECTO SOCIAL

(Aprendiendo a vivir con la esclerodermia)
El diagnostico de la Esclerodermia (enfermedad crónica), produce una distorsión en la vida de una persona que repercute a nivel personal, familiar y social.

A nivel social los problemas que surgen son entre otros:

  • Cambio o perdida del estatus social por la perdida o cambio de trabajo.
  • Se pasa a la situación de pensionista por invalidez total y en muchas ocasiones es muy difícil obtener una invalidez absoluta por la falta de información sobre el alcance de la enfermedad.
  • Cambio en la utilización del tiempo libre.
  • Incremento del gasto por las necesidades propias de la enfermedad.



Infromacion obtenida  http://www.esclerodermia.org/scleroderma/?page_id=9   ( sociedad española de esclerodermia)

Preocupa el aumento de un tipo de afección cardíaca

Es la fibrilación auricular, un tipo de arritmia que hace cinco veces más probable sufrir de un ACV, según explicaron especialistas a LA NACION
 
 
De acuerdo con el último informe "Estadísticas Sanitarias Globales 2012" elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa de muerte por Enfermedades No Transmisibles con 48% de fallecimientos en todo el mundo.
Este número, que evidencia una tendencia creciente en todo el mundo, preocupa cada vez más a los médicos cardiólogos. Y en el aumento de los problemas cardiovasculares, un caso que genera alarma es de la fibrilación auricular (FA), un tipo de arritmia que hace cinco veces más probable sufrir de un accidente cerebrovascular (ACV).


"La fibrilación auricular -que se sospecha a partir de la medición del pulso y que luego debe confirmarse a través de un electrocardiograma- es el desorden más común del ritmo cardíaco que consiste en la alteración del ritmo del corazón al bombear la sangre, ya que en lugar de funcionar en forma rítmica o sincrónica, se contrae en forma arrítmica, o irregular. Eso puede derivar en la formación de trombos o coágulos dentro el corazón. Si el corazón lo llega a liberar, puede viajar al cerebro y formar un ictus o ACV", explicó a LA NACION en su paso por Buenos Aires el doctor Vivencio Barrios, médico cardiólogo y consultor de la Universidad Hospital Ramón y Cajal de Madrid, España.
Según estadísticas mundiales, la FA anualmente afecta a cerca de 15 millones de personas en todo el mundo, lo que significa que tienen un riesgo cinco veces mayor de sufrir un ACV (interrupción del suministro de sangre a una o varias partes del cerebro) en comparación con la población en general. "La hipertensión, la diabetes o ACVs previos son factores que aumentan aún más el riesgo en personas que padecen fibrilación auricular, en especial aquellos que tienen más de 75 años de edad", explicó el experto que participó en un simposio en esta ciudad.
Frente al padecimiento de FA, la clave es seguir un tratamiento para evitar que la sangre se coagule y se formen trombos que posiblemente viajen a través de la sangre al cerebro o a otro lugar del cuerpo.
Para ello, Bayer HealthCare anunció la comercialización en la Argentina de la nueva droga Rivaroxabán, aprobada a comienzos de este año por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). "Tiene como ventaja clave frente a los tratamientos comunes que el paciente lo toma una vez por día en forma oral y no necesita controlarse periódicamente para regular la dosis, como ocurre con las anteriores drogas que poseen mucha variabilidad en su condición de anticoagulante con otros medicamentos y alimentos", explicó Barrios, especialista en hipertensión de la European Society of Hypertension.
"Independientemente del tratamiento de la arritmia en la FA, que puede realizarse con medicamentos o mediante la ablación del foco eléctrico, hoy se indica el uso de anticoagulantes para hacer que el coágulo se degrade y prevenir así un ACV", comentó el doctor Ricardo Iglesias, ex presidente de la Fundación Cardiológica Argentina .
"Aunque puede dar síntomas como palpitaciones, cansancio o falta de aire, en muchos casos la fibrilación auricular suele pasar desapercibida. Se estima que en América latina hay 3 millones de personas que padecen esta forma de arritmia, pero sólo la mitad lo sabe. Y en la Argentina, aunque no hay estadísticas al respecto, sucede lo mismo", agregó Iglesias
La amenaza para la salud que supone la fibrilación auricular, además, está en aumento. "A más edad, más riesgo de padecerla; por encima de los 80 años de edad, la padece el 20%de las personas", agregó Iglesias


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jueves, 28 de junio de 2012

La obesidad y sus paradojas

Autor: Dr. Carlos Tajer.

Un polémico artículo que pone en tela de juicio nuestras creencias sobre el tema de la obesidad. Reflexiones inteligentes y a menudo contraintuitivas que no lo dejarán indifierente. Comentario de la Dra. Mónica Katz que expresa una posición contraria. ¡Lo invitamos a opinar!

Dr. Carlos Tajer.
Revista SAC
 




Introducción
Creer que comprendemos nuestro mundo tiene efectos placenteros y sedantes. La creatividad puesta en la interpretación de fenómenos de difícil explicación, como el origen del universo, o “simplemente” la salida del sol o las fases de la luna, contribuyeron en cada período histórico y cultura a configurar modelos, mitológicos o científicos, que aportaban una visión abarcadora de la realidad. Las religiones y hoy la ciencia para una parte de la población cumplen esa función: son interpretaciones comprensivas de una realidad compleja, que nos permiten transcurrir por nuestra vida con mayores certezas.

También en medicina elaboramos teorías que nos ayudan a enfocar globalmente problemas de salud y adoptar decisiones frente a pacientes individuales. Necesitamos verdades sencillas que consoliden nuestro pensamiento operativo. Cuando aspectos de nuestra experiencia o de la realidad explorada no cierran en ese modelo, solemos adoptar, tanto en forma individual como comunitaria, dos actitudes que habitualmente coexisten: la primera reacción es ignorar o negar el fenómeno, y cuando la negación es ya imposible, buscar un nuevo modelo explicativo.

Algo así está ocurriendo con nuestra concepción del peso corporal ideal y la dieta.

El peso corporal, la masa muscular, su componente graso y su distribución aparecen simplificadas bajo el concepto de “normalidad” y obesidad. En forma similar al modelo del colesterol y la presión arterial, pensamos al peso corporal con la ecuación” cuanto más, peor” y pretendemos determinar así a un hipotético peso ideal.

No tenemos duda de que el aumento de peso se asocia al desarrollo de hipertensión arterial, diabetes y enfermedades cardiovasculares, además de múltiples disturbios metabólicos y otros males.  Por ese motivo se han buscado criterios de corte para definir niveles de peso como normales, excesos y obesidades de diferente grado y facilitar las conductas.La definición habitual utiliza el índice de masa corporal (IMC) (en inglés, body mass index - BMI), que se obtiene de dividir el peso en kilogramos por la altura expresada en metros elevada al cuadrado. Así, una persona de 75 kg y 1,60 m de estatura tiene un IMC o BMI de 29,3. Tabla 1.

La asociación con el riesgo cardiovascular se verifica también con otros marcadores de obesidad, como el índice cintura cadera (ICC) o el perímetro de la cintura, lo que discutiremos más adelante.
 Tabla 1
Categorización de niveles de obesidad de acuerdo al índice de masa corporal
Dentro de esta concepción  produce un impacto perturbador el hallazgo de que en diferentes contextos de enfermedad, los pacientes con “exceso de peso” u “obesidad moderada grado I” cursan con menos riesgo de muerte  y nuevos eventos cardiovasculares que los “normales” y los delgados. La aparente protección de la obesidad se observa en seguimientos luego de un evento o intervención coronaria (posinfarto, angioplastia, cirugía de revascularización), en la insuficiencia cardíaca crónica y luego de un accidente cerebrovascular. Este fenómeno se ha denominado la paradoja de la obesidad.
Este artículo estará dedicado a explorar lo que conocemos sobre “obesidad” en prevención secundaria, con el objetivo de reiterar una información muy rica y sistemáticamente ignorada, y contribuir a reflexionar sobre la racionalidad de las conductas y el discurso frente a los pacientes.

Las curvas de riesgo y la paradoja de la obesidad

La mayor revisión del tema consideró 40 estudios que abarcaron 250.152 pacientes con enfermedad coronaria seguidos a 3,8 años.1 Construyeron para el análisis curvas de la relación entre el IMC y la mortalidad en el seguimiento corregido para múltiples covariables. Tomando como grupo control a los denominados normales, los pacientes delgados con IMC < 18 kg/m2 tuvieron un incremento de la mortalidad global y cardiovascular. Los pacientes con sobrepeso 25 a 29,9 de IMC tuvieron menor riesgo que los normales. Los pacientes obesos 30-35 de IMC tendieron a un menor riesgo de mortalidad global o cardiovascular, y aún en el grupo con obesidad severa, >=35 de IMC, no se observó aumento de la mortalidad global.

Resumo: El mayor riesgo lo tienen las personas delgadas, luego siguen los normales y muy obesos, y los grupos de mejor evolución son los de exceso de peso y obesidad moderada.

El lector pensará que estoy cometiendo un error o que hay algo raro en esta información. Transcribiré los gráficos y comenzaremos con su descripción. Figura 1.

Relación entre las categorías de peso utilizadas en la tabla I y el riesgo de muerte de cualquier causa en 3,8 años de seguimiento en más de 250.00 pacientes con coronariopatía. Como Riesgo relativo 1 se consideró al grupo normal (IMC 18 a 24,9 kg/m2). En línea continua se expresa el riesgo crudo y con línea punteada el ajustado por edad. Modificado de cita 1.
En la figura 1, que considera a todos los pacientes en conjunto, se observa que tomando como índice de riesgo 1 al IMC normal  (>18 y <25), el riesgo relativo de los delgados fue 1,6 (es decir tenían un riesgo 60% mayor), El riesgo disminuía respecto de los normales en los pacientes con sobrepeso y los obesos. Los denominados obesos severos alcanzaban el mismo riesgo que los “normales”. Este fenómeno no es homogéneo, y se acentúa en los pacientes posinfarto y posangioplastia. Luego de una angioplastia, cualquiera fuera el grado de obesidad, ¡la tendencia es a menor riesgo aún en los obesos  que en los normales! 

Mirando estas curvas, que incluyen todas las grandes series hasta el 2006 y se repiten en las posteriores, no cabe duda que el mayor riesgo evolutivo en prevención secundaria se concentra en los pacientes delgados, y el segundo grupo de riesgo es el grupo con IMC “normal”.

Un fenómeno similar se ha observado en otras patologías. Por ejemplo en pacientes luego de un   accidente cerebrovascular isquémico, en un estudio con 20.246 casos,   con un seguimiento a 2,5 años. El riesgo ajustado de un nuevo evento vascular fue 14% menor en los pacientes con sobrepeso y 16% menor en los obesos , en comparación con los normales o delgados.
 
Esta observación es contra-intuitiva; sólo comentar en una recorrida de unidad coronaria que el pronóstico de este paciente a largo plazo preocupa porque es delgado, induce miradas incrédulas e incluso compasivas. Es curioso comprobar cómo lo que no se entiende en medicina o no puede incorporarse a un cuerpo coherente de ideas simplemente se hace invisible o inexistente.

La paradoja de la obesidad pone en cuestionamiento las recomendaciones dietéticas y de reducción de peso en pacientes con enfermedad cardiovascular, y han generado un debate activo intentando comprender el mensaje implícito.

Repasaremos las principales hipótesis explicativas de esta observación, para luego discutir en qué medida estos hallazgos pueden influenciar las conductas frente al paciente individual.
Buscando una explicación a la paradoja en enfermedad coronaria

Explicación 1: Inadecuada comprensión de factores confundidores

El fenómeno de los factores de riesgo y la mortalidad aguda del infarto

La epidemiología nos enseña que asociación entre variables no indica causalidad ni mecanismos. Por ejemplo hace unos años se discutió mucho la implicación del tabaquismo en la evolución aguda y alejada del infarto. Se observó que los pacientes tabaquistas que se infartaban, tenían una menor mortalidad intrahospitalaria.

Este dato generó una confusión con el rol del tabaco: ¿cómo un factor de riesgo tan documentado y agresivo podía en otro plano ser protector? 

Analizando con mayor profundidad se detectó una variable confundidora muy fuerte, la edad. Las personas que se infartan fumando tienen 10 a 15 años menos que los no fumadores. Dado que la mortalidad del infarto guarda relación con la edad, al corregir estadísticamente para cada grupo etario, el tabaco perdía su rol “protector” durante la fase aguda.

Este fenómeno paradójico del tabaco sobre la evolución aguda, se reproduce también para el índice de masa corporal y  todos los restantes factores de riesgo, en forma muy curiosa. En un estudio reciente, la mortalidad durante la etapa hospitalaria era menor cuanto mayor fue el número de factores de riesgo, considerando al antecedente de hipertensión, dislipemia, tabaquismo, diabetes e historia familiar de enfermedad coronaria3 .Como se ve en la figura 2, la mortalidad fue cuatro veces mayor en los pacientes sin factores de riesgo (14,9%) que en los que tenían los cinco considerados (3,6%). La mejor explicación para esta aparente paradoja es que los factores de riesgo adelantan la aparición de enfermedad coronaria, y que el infarto internado tiene mayor mortalidad con la edad. De hecho existieron 14 años de diferencia en la edad promedio de los pacientes sin ningún factor de riesgo, 71,9 años, frente a 56,8 años con 5 factores. Corrigiendo por edad y otras variables, el riesgo relativo entre ambos ya no es de 4 veces sino 1,6, es decir, un 60% mayor. Se sospecha la presencia de otras variables no consideradas en el modelo, es decir, otros “confundidores” además de la edad o los considerados en el análisis que podrían explicar la observación.

El mismo fenómeno ocurre con el índice de masa corporal y la evolución en agudo: los pacientes más delgados tienen mucha mayor edad que los de mayor peso y la explicación en este sentido podría ser simplemente la existencia de variados factores confundidores no reconocidos. Esta explicación, que funciona muy bien para la evolución aguda, ¿será la solución del enigma de la paradoja de la obesidad en el seguimiento alejado?
Figura 2
 
Relación entre en número de factores de riesgo como antecedente y el riesgo de muerte durante la etapa hospitalaria en 542.008 pacientes del National Registry of Myocardial infarction. Canto et al (3).
El control de los factores de riesgo y la mortalidad alejada luego de un infarto

El problema de los factores de riesgo y su influencia en el seguimiento alejado es bastante diferente. Luego de un infarto, se transforma cuando consideramos el seguimiento luego del infarto. Las personas que siguen fumando, mantienen elevados el colesterol ó la presión arterial, incrementan el riesgo en el seguimiento, es decir, estos factores siguen implicando riesgo de una peor evolución alejada si no son corregidos.

En el tema del índice de masa corporal y obesidad el rol de los confundidores, y en particular la edad, puede ser una buena explicación para la evolución aguda, pero no es suficiente para explicar la evolución alejada por lo menos conceptualmente. No tenemos un tratamiento validado para inducir una reducción de peso estable tanto en prevención primaria como secundaria, y habitualmente el IMC no se modifica en el seguimiento en las series, a diferencia de los factores de riesgo habituales. A pesar de que el IMC no se modifica el riesgo evolutivo es menor cuanto mayor el peso e IMC inicial.

En la práctica clínica es muy difícil lograr una reducción estable del peso, lo que puede ilustrarse con los resultados del estudio Courage 4. El ensayo incluyó 2287 pacientes coronarios crónicos para evaluar el rol de la angioplastia bajo un óptimo tratamiento médico. Respecto a los valores basales, que eran bastante aceptables, lograron reducciones muy importantes de los niveles de colesterol, presión arterial, y tabaquismo que se mantuvieron en los cinco años de seguimiento. Pudieron inducir asimismo un incremento de las horas de ejercicio semanal y cambios en el estilo de dieta, pero no tuvieron efecto sobre el peso corporal.  El Índice de masa corporal inicial de 28,7±0,18 kg/m2  aumentó levemente a  29.0±0.21 kg/m2  a los cinco años tanto en los pacientes angioplastiados con tratamiento médico. Los cardiólogos reconocerán que esto se asemeja mucho a la observación cotidiana del consultorio sobre lo que podemos lograr o no en nuestros pacientes.

A pesar de los múltiples tratamientos estadísticos, la relación paradójica entre el índice de masa corporal y la mortalidad no ha podido ser corregida por factores confundidores.

Explicación 2: El índice de masa corporal no es un buen discriminador del porcentaje de peso graso.

En la revisión de Canto y col.3 comentada anteriormente, los autores escribieron como conclusión del estudio: “La mejor evolución de la mortalidad cardiovascular y total observada en pacientes con sobrepeso u obesos moderados no puede ser explicada por el ajuste con factores confundidores. Estos hallazgos pueden ser explicados por la falta de poder discriminatorio del Índice de masa corporal para diferenciar entre la grasa corporal y la masa magra.”.

Esta hipótesis es muy interesante: hay personas con mayor peso a expensas de masa muscular y otros con menor peso pero una mayor proporción de peso graso. Hipotéticamente, la proporción de peso graso contendría el mensaje de riesgo.

En diversas series epidemiológicas en población sana surge sustento para este argumento. En un estudio observaron en 787 varones con seguimiento a 22 años un comportamiento en J de acuerdo al IMC5. Calcularon también el porcentaje de peso graso y la masa magra, y con esa corrección, desapareció la J: el riesgo fue linealmente mayor a mayor porcentaje de masa grasa. Divididos por quintilos, el quintilo de mayor porcentaje de peso graso tuvo una mortalidad 40% superior al quintilo más bajo.

Sin embargo esta no parece ser la explicación en pacientes coronarios, y fue refutada por un minucioso estudio prospectivo en el cual se estimó el porcentaje de grasa corporal con mediciones de los pliegues cutáneos y su distribución6.  En esa serie definieron alta composición de grasa corporal cuando era >25% en hombres y >35% en mujeres.  En los tres años de seguimiento, los pacientes con baja composición grasa tuvieron una mayor mortalidad en forma independiente del IMC. El grupo con baja composición grasa y bajo IMC asociado tuvo una mortalidad del 11% contra menos del 4% en los otros tres grupos. El odds de aumento de riesgo fue 4,25 (IC 1,76-10.23). Es decir, cuatro veces mayor la chance de muerte en el grupo más delgado y con menor proporción de composición grasa en el peso. Evidentemente el problema de la paradoja no es explicable por el porcentaje de peso graso.

Explicación 3:  Luego del diagnóstico de enfermedad, los pacientes con exceso de peso corrigen su riesgo con el tratamiento, aún sin cambiar su peso, en mayor medida que los normales o delgados.

El aumento de peso se asocia al desarrollo de hipertensión arterial, dislipemia y diabetes, y gran parte del riesgo asociado se explica por estos factores. Una hipótesis que podría explicar la mejor evolución alejada es que tanto la presión arterial como la dislipemia hoy pueden ser controladas con la medicación aún cuando no se modifique el peso corporal. Una observación de gran valor en ese sentido fue aportada por la publicación de una gran cohorte de pacientes en Holanda luego de una angioplastia coronaria7. En primer instancia confirmaron en sus 6332 pacientes seguidos durante una mediana de 6,1 años,  una menor mortalidad evolutiva en los pacientes con sobrepeso y obesos, 25 y 28% menor respectivamente que los pacientes con peso “normal” confirmando las curvas que se habían reportado anteriormente y graficamos en la figura 1.

La observación más interesante de este ensayo fue que el tratamiento médico óptimo logrado fue superior en los obesos que en los normales: 85% vs. 75% respectivamente. Definieron como tratamiento óptimo al uso de por lo menos tres de las cuatro medicaciones probadas que reducen la mortalidad alejada: aspirina, estatinas, beta bloqueantes e inhibidores de la enzima convertidora. El cumplimiento del tratamiento se asoció a mejor pronóstico, y en el análisis multivariado mostró que al tomar en cuenta la adherencia, la asociación entre el índice de masa corporal con el  pronóstico dejaba de ser significativa.

Este estudio sugiere que la diferencia evolutiva entre los pacientes obesos y normales luego de una angioplastia está mediada por el cumplimiento de las medidas de tratamiento recomendadas, es decir, por una conducta diferente en el cumplimiento de las pautas de prevención secundaria.

Otra forma de pensar el tema en el mismo sentido es que la influencia de la obesidad sobre el riesgo puede en gran medida ser frenada con el control de la presión y el colesterol.  En los pacientes más delgados, podrían operar factores genéticos o no reconocidos que no se modificarían, manteniendo su tendencia espontánea a nuevos eventos.

Explicación 4: La distribución de la grasa corporal tiene más importancia que su magnitud absoluta, y contendría el verdadero mensaje de riesgo de la obesidad.

La distribución de la grasa corporal se relaciona con el riesgo cardiovascular en forma independiente del Índice de masa corporal. La distribución de la grasa corporal  “en manzana” (mayor perímetro de cintura y mayor relación cintura cadera), denominada obesidad andrógina, se asocia a mayor riesgo cardiovascular que la distribución “en pera”. En esta última, con mayor perímetro de las caderas y menor índice cintura cadera, denominada obesidad ginecoide, el riesgo es mucho menor. En el estudio INTERHEART, se observó que el incremento del índice cintura  cadera  (ICC) tenía una correlación más fuerte con la presencia de infarto que el índice de masa corporal, y discriminaba mejor los grupos de riesgo.8

En el estudio IDEA 9 se efectuaron mediciones de perímetro de la cintura y del peso e Índice de masa corporal en 160.000 personas que consultaron en atención primaria. Observaron una correlación entre ambos parámetros y la presencia de diabetes o enfermedad cardiovascular, con una mejor contribución del perímetro de la cintura corregido por el IMC. Así, en pacientes sin exceso de peso aparente, el aumento del perímetro abdominal se asoció a diabetes y cardiopatías.
Obesidad visceral vs. obesidad subcutánea
Existen variadas hipótesis para explicar este fenómeno, dada la compleja actividad metabólica y hormonal de los adipocitos que es muy diferente en la grasa perivisceral que en la subcutánea.

En una publicación fisiopatológica, Mc Carty10  sostiene haber resuelto la paradoja:  la obesidad “periférica” (menos abdomen, más caderas) tendría efecto por una serie de propiedades de esos adipocitos (aumento de la actividad de la lipoprotein-lipasa, diferentes niveles de producción de adiponectina, y así diferencias en su efecto antiinflamatorio, sobre de la resistencia a la insulina y la progresión de la aterosclerosis).  La adiponectina, una hormona producida por el tejido graso y con efectos beneficiosos antiinflamatorios y antiaterogénicos, se reduce en la obesidad, pero particularmente en la de distribución andrógina.11 

Esta hipótesis se evaluó en un metaanálisis reciente. Los autores investigaron el valor pronóstico luego de un evento coronario agudo del índice de masa corporal y la denominada obesidad central tomando en consideración el índice cintura cadera o el perímetro abdominal. Incluyeron cuatro ensayos publicados y una serie de la Mayo Clinic.12 En un total de 15.923 pacientes, de los cuales pudieron obtener los datos individuales de las bases de datos, en un seguimiento de una mediana de 2,3 años, observaron que un mayor índice cintura cadera corregido por el IMC se asoció a mayor mortalidad. Dividendo el índice de cintura-cadera por tercilos, en el tercilo superior respecto del inferior la mortalidad fue un 70% mayor en el grupo con IMC normal y 93% mayor en el grupo de obesos. En este estudio, el índice de masa corporal mantuvo su correlación negativa con la mortalidad.

El mensaje explícito de este estudio es que la obesidad central es un factor de riesgo para mayor mortalidad, que explicaría en parte la debilidad del índice de masa corporal respecto del índice cintura cadera en su rol pronóstico.

¿Puede la diferencia entre abdomen prominente y caderas abultadas explicar la paradoja?
En lo personal creo que esta no puede ser la explicación de la paradoja de la obesidad por varios motivos lógicos
  1. La única forma de explicar la paradoja sería que a mayor incremento del peso, aumentarían más el perímetro de las caderas que el perímetro abdominal, y que justamente la grasa periférica ejercería un efecto beneficioso.  En el estudio, sin embargo, los pacientes con mayores IMC, se asociaron con valores mayores del índice cintura cadera y del perímetro de la cintura.
     
  2. Si existiera este efecto, las curvas evolutivas no tendrían porqué ser diferentes en personas sanas que luego de un evento cardiovascular.
     
  3. Los tercilos de perímetro cintura cadera en este trabajo no fueron informados en forma no ajustada al índice de masa corporal. Dado que a mayor peso crece más la cintura que la cadera en el promedio de la población estudiada, es de suponer que en el análisis univariado el perímetro no se asoció a mayor riesgo y me permito suponer que en realidad tuvo el mismo comportamiento que el IMC: cuanto mayor perímetro abdominal menor riesgo evolutivo sin efectuar un ajuste estadístico. Su asociación con mayor riesgo sólo se hizo evidente al corregir por el IMC. Para aclarar este punto: en las personas delgadas los criterios para dividir tercilos de perímetro de cintura en varones fueron 84 y 90 cm. En los obesos, los puntos de corte de los tercilos fueron 107 y 115 cm. Tener más de 90 cm de perímetro de cintura si el IMC es normal tiene mucho más riesgo que tener 107cm si el IMC es elevado. Es evidente que no hay un valor común que ayude a estratificar por perímetro de cintura o ICC, sino solo adquiere valor cuando se considera el IMC. 
En un editorial13 con un título por demás expresivo: Exceso adiposo tisular/grasa ectópica: la clave faltante de la paradoja de la obesidad, el autor defiende este concepto, pero aclara que no existe un valor de perímetro abdominal o Índice cintura cadera que pueda ser considerado con independencia del índice de masa corporal, es decir, del nivel de peso corporal.

Explicación 5: la asociación entre obesidad, riesgo cardiovascular y mortalidad no es similar en diferentes grupos etarios y de riesgo, y está mal comprendida.

Hemos aceptado que en la población sana el mayor peso se vincula al desarrollo de hipertensión, diabetes, y enfermedad cardiovascular en edades más tempranas. Sin embargo la influencia no es homogénea y puede variar en diferentes grupos etarios.

En la revisión clásica que resume la influencia del IMC sobre la evolución alejada, en  900,000 personas adultas incluidas en estudios prospectivos14, se confirma con claridad que el menor riesgo de muerte está en 22 a 25 de IMC. En la figura 3 se observa asimismo el comportamiento en J, con mayor riesgo de muerte evolutiva en los delgados (<18 de IMC) y en los obesos, con una pequeña diferencia en los excedidos en peso.  Como ejemplo, se requiere un IMC muy elevado, superior a 36 para equiparar el riesgo de personas con peso bajo, IMC 16. Este comportamiento es similar en mujeres, aunque con menor riesgo de muerte anual para cada categoría respecto de los varones, y está ajustado por edad.  

 
Riesgo de muerte en adultos de acuerdo al índice de masa corporal ajustado por edad, en cada sexo. Se observa un comportamiento en J o U, con el valle de menor riesgo en el segmento de 22-24 de IMC. Los datos fueron tomados del Prospective Studies Collaboration.
Tomando como óptimo 22,5 a 25 kg/m2 de IMC, en adultos de mediana edad puede proyectarse que la sobrevida en las personas con IMC 30 a 35 se reducirá en 2 a 4 años, y en el grupo de 40 a 45 de IMC en 8 a 10 años.

En el año 2010 se publicó un nuevo análisis que abarcó 1.460.000 adultos con curvas muy similares. En forma global, el riesgo fue menor con IMC de 22,5 a 25.15   Estos resultados se resumen en la figura 4.
Figura 4
 
Relación entre el IMC y la mortalidad evolutiva. Se observa que en la población global existe poca diferencia de riesgo entre 22,4 y 32,5,  incrementándose el riesgo por encima de 35 de IMC, RR 1,44, o por debajo de 20. 1,60. Si se considera la población no fumadora la curva es más similar a la figura 3. (15).
Índice de masa corporal, edad avanzada y riesgo cardiovascular
El nivel ideal de IMC se va  modificando con la edad. En la figura 5, observamos que con el incremento de la edad, el valle que indica menor riesgo de mortalidad se va desplazando a IMC mayores, compatibles con las categorías excedido en peso u obesidad I, respecto de los delgados e incluso los denominados normales. 16

En series clásicas en personas mayores de 70 años el IMC ideal corregido por una serie de variables se ubica en 30-32, es decir, en el nivel de obesidad I 17.  En una serie más reciente de 1008  personas mayores de 65 años en España seguidos por 11,6 años 18,   observaron que el IMC ideal se ubicada en el rango de 30 a 35, es decir, obesidad grado I. La sobrevida promedio en los obesos grado I fue de 13,8 años, en los excedidos en peso fue de 12,3 años, en los normales 10 años y en los delgados 5,6 años. En este grupo etario, los obesos sobrevivieron en promedio casi cuatro años más que los “normales”.
Figura 5
 
 Relación entre la mortalidad expresada en muertes cada 100 personas, y el Índice de masa corporal para diferentes grupos etarios. Se observa una migración del nadir de riesgo de personas de mediana edad cercano a 22-25 hacia 28-30 de IMC en grupos más añosos. (16).
Las curvas de la relación entre el IMC y la mortalidad en pacientes coronarios son prácticamente idénticas a los grupos etarios mayores..
¿La paradoja de la obesidad modifica las recomendaciones dietéticas? Evidencias y dieta
Pocas semanas atrás me visitó un paciente de 65 años que tiene colocado un stent farmacológico por una lesión asintomática de la arteria descendente anterior cuatro años atrás. Mide 1,78 y pesa 81 kg, tiene la presión normal, el colesterol LDL muy bajo, no fuma y hace ejercicio. Vive atemorizado frente a un eventual avance de la enfermedad que nunca le dio síntomas. Consultó un colega que le recomendó bajar esos “3 kilitos”, lo que ha intentado hacer en reiteradas oportunidades y le resultó difícil de lograr.

¿Existen evidencias para esta sugerencia? O quizás sería mejor preguntar si existen evidencias de beneficio clínico de alguna dieta orientada a la reducción de peso o hipograsa, o alguna  modificación de peso inducida por los médicos en pacientes coronarios que haya demostrado un efecto beneficioso.

La respuesta es NO.

Dieta Hipograsa

Luego de un infarto por ejemplo, se sugiere a los pacientes una dieta hipograsa, y tratar de bajar de peso si pertenece a los grupos de peso excedido u obesos.

La dieta hipograsa ha sido evaluada prospectivamente en varios ensayos con resultados sistemáticamente negativos. En un metaanálisis la reducción relativa de riesgo fue 6% (IC -6 a +16%), no significativo.19 Posteriormente se conoció el seguimiento a diez años del estudio de dieta DART . El consejo de consumir menos grasa en la dieta tuvo poco efecto de cumplimiento y no se asoció a reducción en la mortalidad. En el mismo estudio el agregado de aceite de pescado se asoció a reducción significativa de la mortalidad.

La dieta hipograsa en prevención primaria ha sido evaluada en un ensayo de grandes dimensiones en mujeres . Incluyeron 48.835 mujeres postmenopáusicas que ingerían más del 30% de las calorías como grasas (en promedio 35%) y redujeron ese porcentaje a un promedio del 28%. El estudio se prolongó por cinco años, con una elevada tasa de cumplimiento en la dieta. En promedio el peso se redujo 1kg con la dieta hipograsa, no se modificaron significativamente los niveles lipídicos, y no tuvo ningún efecto sobre la morbimortalidad. La conclusión obvia del estudio es que la recomendación actual en Estados Unidos de la proporción deseable de calorías favoreciendo hidratos de carbono o proteínas respecto de grasas aun cuando se cumpliera no ejerce efectos beneficiosos sobre la salud.

Lo poco que tenemos sobre recomendaciones de dieta basados en evidencias se orienta al uso de dieta mediterránea, enriquecida en aceite de oliva, frutas, nueces, que no tiene como objetivo la reducción de peso.
Evidencias sobre bajar de peso
Estudios de reducción de peso en general
En las series que han controlado pacientes en diferentes oportunidades por largos períodos, la pérdida evolutiva del peso en forma general en ausencia de patologías aparentes que las motiven, se asocia a mayor mortalidad evolutiva. Esta disminución no distingue entre descensos intencionales o no.

Como ejemplo, un estudio efectuado en Malmo, Suecia, incluyó 5.722 personas sin patología aparente que fueron controlados cada 6 años en dos oportunidades, comparando la evolución del IMC y la evolución clínica ulterior durante 16 años. Excluyeron muertes por cáncer y las muertes del primer año luego del segundo control para evitar factores de confusión. Aquellos que disminuyeron en promedio su IMC en por lo menos un punto en diez años (equivaldría a 4 kg en forma aproximada) tuvieron un riesgo incrementado de mortalidad que de acuerdo al grupo de IMC basal osciló de 1,4 a 2,6 veces, es decir, un 40 a 160%. También se incrementó en aquellos que aumentaron su IMC si eran inicialmente obesos. Considerando las personas no fumadoras, los obesos tuvieron una mayor mortalidad cuando bajaron de peso que cuando se mantuvieron estables. Para los investigadores, la pérdida de peso se asoció a mayor riesgo evolutivo, lo que fue más pronunciado en obesos no fumadores.22 

Otros estudios han confirmado la misma observación: la pérdida de peso evolutiva o la fluctuación se asocian a mayor riesgo. Una cohorte de 8.479 del estudio NHANES-I 23 informó que en los pacientes que tuvieron fluctuación del IMC el riesgo fue 83% mayor (IC 25-170%). También se observó un riesgo multiplicado de mortalidad cardiovascular RR 3,36 (IC 2,5 a 4,5) en los que descendieron de peso, en comparación con el grupo de pacientes obesos estables.

Estas observaciones tienen un sesgo muy importante, dado que asocia en el mismo grupo el descenso intencional de peso, vinculado a la intención de prevención, con el descenso no intencionado vinculado a factores poco conocidos o enfermedades subyacentes inaparentes.

Tiene un mayor interés evaluar el efecto del descenso de peso en quienes lo intentan voluntariamente a través de diferentes medidas.

¿Qué ocurriría si los pacientes “hicieran caso” y bajaran de peso? Descenso intencional.
No tenemos una respuesta más que especulativa a esta pregunta, pero en nuestra imaginación asumimos que les iría mejor. Sobre la base de estudios de corto alcance podemos esperar que resulte facilitado el control de la presión arterial, la colesterolemia y la glucemia.

Carecemos de esta información en pacientes con coronariopatía, pero existen varias series epidemiológicas que han evaluado el descenso intencional del peso y la contribución de la pérdida de peso sobre el riesgo de mortalidad.

En primera instancia, el resultado es diferente en personas que toman la decisión de bajar de peso por su cuenta que en aquellos que lo hacen por indicación médica. En una investigación en 4.896 individuos de 56 a 75 años se analizó la pérdida de peso no intencional o intencional, y en ese caso la motivación.24 En primera instancia confirmaron que el descenso no intencional se asoció a un incremento del 71% de la mortalidad. En los que disminuyeron intencionalmente de peso el comportamiento fue heterogéneo: en aquellos que surgió como una decisión personal cayó el riesgo de muerte 41% a expensas de enfermedades cardiovasculares. En los que bajaron de peso por recomendación médica o por problemas definidos de salud, el riesgo de mortalidad tendió a incrementarse un 37%.

En otra cohorte 25 de 2.957 participantes adultos sanos con IMC mayor a 25 kg/m2 se analizó la intención de bajar de peso y su relación con la evolución alejada. En ese grupo, los que descendieron de peso tuvieron incremento del riesgo de muerte del 86% comparados con los que se mantuvieron estables e incluso con los que aumentaron de peso. La conclusión de los autores es que la pérdida de peso deliberada en los individuos con sobrepeso sin comorbilidades puede ser peligrosa en la evolución alejada.

En un metaanálisis  26 de 26 ensayos que evaluaron el efecto de la intención de bajar de peso en personas obesas sin patologías asociadas, el  descenso de peso intencional tuvo un efecto neutro sobre la mortalidad en forma global, RR 1,01. La pérdida de peso no intencional se asoció a un incremento del 22 al 39% de riesgo. En individuos obesos considerados enfermos con patologías relacionadas, la pérdida de peso tuvo un beneficio pequeño sobre la mortalidad 16% (3 al 27%), pero en individuos son sobrepeso aún con patologías asociadas la mortalidad se incremento 9% (2-17%). Como vemos el eventual efecto beneficioso del descenso de peso voluntario es en el mejor de los casos pequeño, con variaciones de acuerdo al grado de IMC inicial, la presencia de patología y un comportamiento en subgrupos poco convincente.

Efectos de la reducción de peso  luego de un evento coronario

Prácticamente no hay ensayos que hayan evaluado la utilidad de bajar de peso luego de un infarto con un suficiente número de pacientes que permita obtener una conclusión. El problema radica en que no existe un tratamiento eficaz para lograr reducción de peso de cierta magnitud, salvo la cirugía bariátrica.

En la última década se planificaron dos ensayos de grandes dimensiones con intervenciones dietéticas; uno predominantemente en pacientes con antecedentes cardiovasculares y otro en diabéticos.

El estudio SCOUT  incluyó 10.744 personas con antecedentes cardiovasculares (68%)  y /ó diabetes, con un índice de masa corporal entre 27 y 45 kg/m2. El promedio de IMC fue 33, el perímetro medio de cintura 114 cm en hombres y 109 cm en mujeres, y el peso promedio 97 kg. Todos los pacientes fueron tratados con dieta y controles, y uno de los dos grupos recibió sibutramina. El descenso de peso promedio en el seguimiento fue de 1,9 kg en el grupo placebo y 4,3 kg con sibutramina. La diferencia a favor de la droga fue de 2,4 kg promedio con un seguimiento de 3,4 años. A pesar de la reducción de peso la sibutramina se asoció a aumento de las pulsaciones (3 latidos promedio), de la presión arterial, 1mmHg, y a incremento del riesgo de infarto  y ACV no fatal, lo que llevó a la suspensión del estudio. No hubo diferencias en la mortalidad global o cardiovascular.

Este estudio muestra también los límites de nuestras  intervenciones actuales para reducir el peso. Carecemos de drogas validadas con excepción del orlistat. La intervención dietética en un ensayo con múltiples controles indujo en el grupo sin fármacos sólo 1,7 kg de reducción del peso. La mayor reducción obtenida con sibutramina, en el rango de lo mejor que puede obtenerse con dieta en estudios controlados, no tuvo impacto beneficioso sino dañino, quizá antagonizado por sus efectos adversos cardiovasculares aunque estos fueron muy modestos.
El otro estudio Look Ahead Trial28 incluyó prospectivamente 5.145 pacientes, 59,5% mujeres con una edad promedio de 58,7 años,  con diabetes tipo II y excedidos en peso u obesos. Se comparó el tratamiento habitual con recomendaciones dietéticas y fármacos, con una intervención múltiple con ejercicios frecuentes, reuniones grupales, provisión de dietas y controles más frecuentes. El estudio está diseñado para un seguimiento a 13 años, y se han conocido los primeros resultados a cuatro años. La intervención múltiple se asoció a reducción de peso (6% del peso corporal vs. 1% en el grupo control), mejor capacidad aeróbica, y disminución de la presión sistólica 2,3 mmHg, diastólica 0,5 mmHg, y de los niveles de hemoglobina glicosilada (0,36% vs. 0,09% en el grupo control). Curiosamente, los niveles de colesterol LDL fueron más bajos en el grupo control, por el uso de mayores dosis de estatinas. Estos efectos no se reflejaron en la evolución clínica en los primeros cuatro años y deberá esperarse la evolución alejada para estimar el beneficio eventual.

El efecto del peso sobre la evolución será complejo de aislar de otras variables como el entrenamiento aeróbico, que es mayor en el grupo de intervención múltiple. En pacientes con enfermedad coronaria la utilidad de la rehabilitación cardiovascular está bien consolidada  con reducciones del 20% de la mortalidad total y del 27% de la mortalidad cardiovascular.

Comentario final: Recomendaciones dietéticas y evidencias

Tenemos pocas herramientas útiles para apoyar nuestra estrategia orientada a la reducción del peso, y lo que es peor, ni siquiera podemos afirmar que si lo lográramos tendríamos algún beneficio. Es imposible imaginar que bajar de peso se logre sin ningún precio en modificaciones conductuales, farmacológicas, de estilos de vida, cuya resultante final debería ser evaluada en ensayos de grandes dimensiones.

Las evidencias poblacionales indican que en la mayoría de los pacientes que atiende un cardiólogo, es decir, población añosa o con enfermedad cardiovascular conocida, los excedidos en peso y obesos I no tienen en el peor de los casos un mayor riesgo que los normales y siempre menor riesgo que los delgados. Hemos discutido lo difícil que es extraer una conclusión práctica de esta observación, que tiene interpretaciones múltiples y conflictivas. Pero lo que no cabe duda es que disminuye nuestra convicción sobre el modelo de interpretar el peso corporal “ideal” y su relación con el pronóstico en pacientes coronarios.

Tratando de proyectar esta voluminosa información epidemiológica, clínica y fisiopatológica a la práctica del consultorio, quizá la conclusión sea sencilla.

En prevención secundaria, tenemos evidencias indudables del beneficio sobre la mortalidad de intervenciones farmacológicas (aspirina, estatinas, beta bloqueantes, inhibidores de la enzima convertidora en particular en presencia de disfunción ventricular), y no farmacológicas como el ejercicio en programas de rehabilitación.

No tenemos en este contexto ninguna evidencia clínica de los beneficios de bajar los contenidos grasos de la dieta o intentar bajar de peso en ninguno de los grupos de IMC. Incluso algunas observaciones epidemiológicas se orientan en sentido contrario.

Creo que con toda humildad debemos transmitir esta información a los pacientes que nos consultan: no sabemos si bajar de peso mejorará su pronóstico clínico ni cómo lograrlo, no sabemos si comer menos grasas tiene alguna utilidad, y lo poco que sabemos sugiere migrar a una dieta tipo mediterránea, es decir, más pescado, frutas, nueces y aceite de oliva. En contextos particulares, como casos de difícil control de los parámetros con estrategias farmacológicas (hipertensión, dislipemia, glucemia) el bajar de peso es ya una indicación terapéutica con un objetivo preciso, y justifica el inmenso esfuerzo y cambio cultural requerido.

Quizá las recomendaciones que seguimos repitiendo sin sentido tienen su raíz en planos menos científicos. No debemos olvidar que obeso tiene su origen etimológico en “comer mucho”, y que la gula ha sido considerada un pecado capital. La obesidad no se ha desligado de su estigma de comportamiento pecaminoso, un fracaso personal al no poder reprimir pasiones nocivas, una conducta que merece algún castigo, y algo de eso sigue incluido en el discurso irreflexivo de la importancia de bajar “los 3 kilitos que tiene de más”. 


* Dr. Carlos Tajer: Médico cardiólogo, experto en metodología de la investigación, autor de numerosos trabajos de la especialidad, del libro"Evidencias en Cardiología" y del libro "El corazón Enfermo", de la editorial Libros del Zorzal. Docente de los cursos de GEDIC , director de la revista de la Sociedad Argentina de Cardiología.
* IntraMed agradece al Dr. Carlos Tajer y a la revista de la Sociedad Argentina de Cardiología la generosidad de compartir su trabajo con nuestros lectores.
 *Artículo en formato pdf en la Revista de la SAC





Fuente: intramed