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miércoles, 27 de junio de 2012

INFORMACIÓN PARA CELÍACOS



FOLLETO:
INFORMACIÓN PARA CELÍACOS

“Símbolo impreso a envases de productos aptos para ser consumidos por quienes padecen enfermedad celíaca”

          ¿Qué es la enfermedad celíaca?
Enteropatía que afecta al intestino (delgado) en niños y adultos predispuestos           genéticamente , precipitada por la ingestión de alimentos que contienen gluten.
          Gluten: Proteínas contenidas en diversos granos como trigo, centeno, avena y cebada.
        ¿Cuál es el tratamiento?
           Dieta estricta libre de gluten de por vida.
Recomendaciones básicas para la dieta
  • Debe ser alta en calorías y proteínas pero reducida en grasas
  • Debe contener frutas, verduras, sus zumos y legumbres.
  • Leer atentamente las etiquetas de los alimentos. En la lista de ingredientes no debe figurar el gluten, o directamente debe estar escrito "libre de gluten".
  • Excluir absolutamente el gluten contenido en alimentos como el trigo, la avena, la cebada (malta) y el centeno, y todos aquellos derivados que los contengan.
  • Consumir arroz y maíz, como así sus harinas y féculas.
  • Consumir patata y soja.
  • Consumir frutos secos agrega muchas calorías y nutrientes de alta calidad.
  • Incluir la miel y melazas ya que aportan calorías y vitaminas del complejo B.
  • consumir proteínas de alto valor biológico, como los huevos y las carnes.
  • Incluir pescado blanco.
  • Consumir lácteos y todos sus derivados, especialmente el yogur. Este derivado lácteo restablece la flora intestinal la cual produce un tipo de vitamina K. Ante la enfermedad celíaca, la carencia de esta vitamina es notable lo cual genera una falta de los factores de coagulación.
    Si se dan períodos de diarrea, se debe consumir leche sin lactosa, yogures desnatados y quesos de poca maduración y bajos en grasas.
  • Consumir aceites: aportan ácidos grasos esenciales.
  • Consumir mantequillas: aportan proteínas y vitamina A y vitamina D
  • Sólo ingerir levadura sin gluten.
  • Se deben tomar alimentos que aporten vitaminas ya que en esta patología, la absorción de nutrientes se ve notoriamente afectada.
  • No incluir las fuentes ocultas de gluten como ser: la proteína vegetal hidrogenada, y la proteína vegetal texturizada, alimentos con almidón modificado, algunas salsas a base de soja, aditivos, y saborizantes naturales.
  • Recetas para celíacos: http://www.serceliaco.com.ar
  • todo alimento y subproducto que contenga trigo, avena cebada o centeno
  • pan, bizcotes, galletas o pastas
  • productos de pastelería, amasados, bollería, chocolates y helados
  • productos en conserva
  • salsas comerciales
  • embutidos
  • maltas y cervezas
  • sopas, flanes y natillas.
  • todo tipo de carnes
  • leche y derivados: queso, requesón, nata, yogures naturales, cuajada
  • pescados y mariscos
  • huevos
  • frutas
  • verdura, hortalizas, tubérculos
  • arroz, maíz, tapioca y sus derivados
  • azúcar y miel
  • todo tipo de legumbres
  • aceites y mantequillas
  • frutos secos naturales

“SI USTED CREE QUE ES CELÍACO, CONSULTE CON SU MÉDICO, SI USTED SABE QUE ES CELÍACO, CONCURRA A LAS REUNIONES DE LA ASOCIACIÓN CELÍACA ARGENTINA”

 -         http://www.celiaco.org.ar 

 -          Filial Mendoza-capital:
Responsables: Gisella Cristina Ricco y Patricia Giorgio
Teléfono:   0261-4212731 
Correo Electrónico: gisellaricco@yahoo.com.ar
Reuniones: 2º Sábado, a las 15:30 hs. Escuela Presidente Quintana: San Lorenzo y Belgrano de Ciudad.


















BIBLIOGRAFÍA

·         http://www.proyecto-salud.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=8253 (Obras sociales y prepagas brindarán cobertura de alimentos libres de gluten.)
·         http://www.proyecto-salud.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=8230 (Lanzan al mercado premezcla de alimento para personas con celiaquía.)
·         http://www.zonadiet.com/salud/celiaco.htm ( tratamiento)
·         http://acelacba.wordpress.com/  (ACELA)
·         http://www.celiaco.org.ar/
·         http://www.serceliaco.com.ar ( recetas)
·         http://www.bidmc.org/



domingo, 7 de noviembre de 2010

Cada vez se ven más bebes grandes: Superbebes

Embarazo / Es fundamental cuidar el peso y la alimentación

Superbebes: un fenómeno en aumento

Cada vez es mayor el porcentaje de chicos que nacen con más de cuatro kilos, como resultado del incremento de la obesidad



Superbebes: un fenómeno en aumento


Días atrás, el nacimiento en Rusia de un bebe que pesó 5,400 kilogramos y midió 58 centímetros saltó a las noticas como si se tratara de algo realmente excepcional. No es algo de todo los días, pero se está volviendo cada vez más común: en los últimos diez años, en los Estados Unidos, aumentó entre un 5 y un 9% el porcentaje de bebes con pesos mayores a los cuatro kilos; en Canadá, el crecimiento fue del 24% en esa misma década.

"Cada vez se ven más bebes grandes", confirmó a La Nacion el doctor Gustavo Leguizamón, jefe de la Unidad de Embarazo de Alto Riesgo, del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Cemic, dejando en claro que la Argentina no escapa al incremento de los llamados "superbebes".

"En la región, históricamente los nacimientos de bebes de alto peso no representaban más del 3, 4 o 5%, pero esto sigue al aumento de la obesidad materna. En Chile, por ejemplo, pasamos en 15 años de tener un 2% de bebes de más de 4 kilos a tener un 12%", dijo el doctor Ricardo Uauy, docente del instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Chile e integrante del Instituto Danone Cono Sur.

Como señaló Uauy, la causa del incremento de los nacimientos de bebes con pesos mayores a los cuatro kilos no es otra que el incremento de las tasas de obesidad que se verifica en todo el mundo. El 90% de las mujeres con sobrepreso y obesidad durante el embarazo desarrollan diabetes gestacional o diabetes del embarazo, cuyos elevados niveles de azúcar en sangre son los que disparan el crecimiento de los bebes dentro del útero materno.

Pero lo que advierten los especialistas consultados es que lejos de cualquier fortaleza o superpoder que uno pueda asociar a la palabra "superbebe", lo cierto es que los (no tan) pequeños que nacen con pesos superiores a los 4 kilos presentan un riesgo mayor de desarrollar afecciones como la diabetes o la hipertensión en su vida adulta.

Además, un elevado peso durante la gestación puede ocasionar complicaciones antes y durante el parto.

Cuestión de peso

"Se habla de macrosomía cuando un bebe pesa más de 4,000 kilogramos al nacer a término, pero también se habla de bebes demasiado grandes para la edad gestacional, ya que un bebe puede nacer a las 28 semanas pesando más de 3,000 kilogramos", señaló el doctor Leguizamón.

Por su parte, el doctor Uauy introdujo otra variable que también debe ser tomada en cuenta para determinar si el peso de un recién nacido es elevado: la talla materna.

"No basta sólo con mirar el peso del recién nacido, sino tomar en cuenta el desequilibrio entre la talla materna y la de su hijo", explicó Uauy, que esta semana visitó la Argentina para participar del encuentro Crecimiento saludable entre la obesidad y la desnutrición en el Cono Sur. "Si uno sólo mira el peso al nacer puede considerar que un chico nace con un peso normal, cuando en realidad al ser hijo de una madre de talla baja es un chico con una proporción elevada de grasa corporal. No todo el peso es igual", agregó.

Aclarados estos puntos, la pregunta es cuáles son los factores que influyen en el peso del bebe al nacer. "El tamaño del bebe está determinado por su carga genética, pero también por el ambiente nutricional al que está expuesto dentro del útero materno", respondió el doctor Leguizamón.

Aquí es donde entra en juego la diabetes gestacional. "Las mujeres que la padecen tienen un incremento de los niveles de glucosa (azúcar) en sangre después de cada comida que está por arriba de lo normal. Esa glucosa no es absorbida, ya que la embarazada con diabetes tiene resistencia a la insulina [que es la hormona que permite metabolizarla], y pasa a través de la placenta al bebe, que sí puede producir altos niveles de insulina para absorberla."

La glucosa es el mejor alimento que puede recibir el bebe en gestación, pero en exceso produce un crecimiento mayor al normal . Los hijos de mujeres con diabetes gestacional tienen un riesgo 10 veces mayor de pesar más de 4,500 kilos? y un estado metabólico que no es el ideal.

"La hiperinsulinemia y la hiperglucemia trae problemas al funcionamiento de la placenta y aumenta el riesgo de muerte intrauterina . Otro de los riesgos es un exceso de líquido amniótico (polihidramnios), que puede causar contracciones antes de tiempo y aumenta el riesgo de parto prematuro."

Llegado el momento del parto, los hijos de mujeres con diabetes gestacional tienen de 2 a 3 veces más probabilidades de tener que recurrir a una cesárea y un riesgo 5 veces mayor de la llamada distosia de hombro: "los bebes grandes tienden a tener hombros también grandes, los que se pueden trabar durante el parto, lo que constituye una emergencia obstétrica".

Huella metabólica

Pero el ambiente metabólico intrauterino que ha experimentado un bebe que nace con un peso elevado deja una impronta que va más allá del momento del parto. "Una madre obesa que desarrolla diabetes durante el embarazo genera un entorno hormonal que condiciona a desarrollar alto peso", señaló el doctor Esteban Carmuega, director del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni).

Así como nacer con alto peso aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad en la vida adulta, agregó Leguizamón, "también aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, diabetes o hipertensión".

De todo lo dicho surge que el embarazo es un momento en el cual el cuidado de la salud y la nutrición materna tienen un impacto no sólo inmediato, sino a futuro. "Puede y debe incluso comenzar en el asesoramiento preconcepcional, en el que se pueden identifican factores de riesgo, como el sobrepeso o el haber tenido ya diabetes gestacional en un embarzo anterior", dijo Leguizamón.

El cuidado de la nutrición durante el embarazo, la práctica de actividad física y el control de los niveles de glucosa en sangre permiten reducir al 8% la tasa de macrosomía en hijos de mujeres con diabetes gestacional, concluyó el obstetra.

jueves, 21 de octubre de 2010

Autismo: por qué, y cómo detectarlos cuanto antes



Los Trastornos Generalizados del Desarrollo afectan ahora a casi el 1% de los chicos.


La combinación de genes y medioambiente está en el origen de los TGD, que se presentan en 4 varones por cada nena.

Ensimismado. Silencioso. Obsesivo. Sumido en un mundo propio. A veces, agresivo. Es la descripción más resumida que suele hacerse de un chico autista; una descripción mínima que la mayor parte de las veces no sabe que ese chico le buscó una explicación a un mundo que le resulta agresivo, sin encontrarla; o que, mejor dicho, descubrió que meterse para adentro era la mejor manera de seguir adelante. Hasta hace tres décadas hablar de autismo fuera de los consultorios médicos era casi una rareza. Las películas que mostraban a bebés que, al tiempo que agitaban sus brazos como alitas, ajenos a cualquier otro ser humano, atravesaban con sus miradas fijas trompos alocados, conmovían como suele conmover lo infrecuente, lo pocas veces visto.
Pero si hay algo que las condiciones médicas vinculadas con el autismo no son, actualmente, es infrecuentes. Las últimas estadísticas calculadas a partir del seguimiento de más de 70.000 niños en los Estados Unidos indican que su incidencia es de 1 por cada 110 chicos. Se estima que un 0,9% de la población infantil de los países desarrollados y en desarrollopadece Trastornos Generalizados del Desarrollo o TGD, que abarcan desde el más leve, el TGD No especificado, hasta el autista propiamente dicho, pasando por el de Asperger, el de Rett y el desintegrativo de la niñez.
Tal es el grado de avance de los TGD, que en las últimas dos décadas se incrementaron en un 600%: hasta hace tres años se calculaba que afectaban a uno de cada 150 niños, y en el año 2000 a uno de cada 300, cuando en 1975 era de uno por cada 5.000 chicos. En los Estados Unidos la situación está en un punto tal que el presidente, Barack Obama, incluyó al autismo en su campaña al sillón presidencial, calificándolo como “una de las tres primeras prioridades de la salud pública”, y no es infrecuente que lo cite en sus discursos políticos, prometiendo fondos de mil millones de dólares para hacer investigación científica, además de un plan de salud y contención social que incluya a los autistas adultos del futuro.
Las estadísticas sobre TGD y autismo en la Argentina no son claras ni están actualizadas, aunque la mayor parte de los especialistas consideran que la incidencia local es similar a la de los Estados Unidos, afectando siempre más a los varones que las nenas, a razón de cuatro a uno.
Más casos. Las teorías acerca de por qué hay una incidencia tan alta de estos trastornos son variadas. La mayoría de los expertos coinciden en que ahora se hace un diagnóstico más exhaustivo y temprano de los chicos; otros opinan que en realidad a los niños que anteriormente se los creía con otras enfermedades neurológicas o cognitivas ahora se los cataloga como TGD y que inclusive algunos de los chicos antes considerados “raros”, “antisociales” o “mal llevados”, ahora tienen un diagnóstico médico. “Lo cierto es que si los actuales pacientes descriptos como padeciendo TGD y autismo provinieran de otros trastornos, debería haberse registrado un descenso en esas otras condiciones, y eso no sucedió –señala el psiquiatra Christian Plebst, Coordinador de la Clínica de Autismo y TGD del Instituto de Neurología Cognitiva, INECO–. Aumentaron los TGD, pero las otras patologías siguieron con la misma incidencia”.
El consenso profesional es que hay factores medioambientales que provocan el aumento, como por ejemplo que los chicos crezcan aislados en un mundo con menor presencia paterna en el hogar, televisión a todas horas desde los primeros meses de vida, una atención más impersonal y mucho estrés. A esto, dicen algunas teorías, se le agregan compuestos químicos y toxinas que pululan por el aire moderno y que tendrían la capacidad de producir daños al desarrollo cerebral de los bebés mientras están en el vientre materno. Ni esta ni la teoría que alienta la culpabilidad de ciertas vacunas dadas en la primera infancia han sido probadas científicamente.

En los genes. Los más destacados especialistas locales opinan que el medioambiente y el estilo de vida “animan” a que un cerebro predispuesto a un trastorno del espectro autista, desarrolle un TGD, aunque nunca tienen un 100% de influencia. Hay genes involucrados en estos trastornos: el Autism Genome Project, conformado por investigadores de 60 instituciones de 11 países, por ejemplo, acaba de confirmar que los chicos autistas presentan con mayor frecuencia repeticiones y pérdidas de fragmentos de ADN.
El exceso o el defecto de material genético causa alteraciones en las proteínas que codifican esos genes, lo que a su vez repercute en el desarrollo de ciertos trastornos. En ese mismo estudio, los investigadores identificaron cinco nuevos genes ligados, sobre todo, a procesos relacionados con la comunicación neuronal, y se suman a otros que ya se conocían.
“Es muy importante saber que el desarrollo en sí mismo depende del interjuego entre lo constitucional de cada persona con el ambiente que le rodea, porque el ambiente regula a los genes y su expresión”, explica el neurólogo infantil Claudio Waisburg, del Hospital de Niños de San Justo y jefe de neurología infantil de INECO. “En algunos niños con TGD tendrán más peso los factores individuales como las mutaciones genéticas, mientras que en otros pesarán más los factores ambientales”.
Prevención. Según Waisburg, “el trastorno autista se caracteriza por la presencia de una tríada diagnóstica básica: alteración de la interacción social recíproca; alteración de la comunicación, en cuanto a la producción y comprensión del lenguaje; la presencia de patrones restrictivos, repetitivos y estereotipados de conducta, interés o actividad, y alteración del juego simbólico o imaginativo”.
Todos los trastornos del espectro autista comparten ciertas características que varían según de qué trastorno en particular se trate y qué intensidad tenga. Así como hay chicos con TGD que casi no mantienen contacto visual con su madre o que suelen autoagredirse ante situaciones de mucha frustración personal, otros pueden pasar ante el ojo no experto como nenes tímidos (muy tímidos) con dificultades para hablar y pocas ganas de socializar. Hasta que se los mira más en profundidad, algo que aún con una incidencia tan alta entre la población infantil actual, no muchos pediatras logran hacer.
No es raro que los padres de un chico con TGD deambulen de consultorio en consultorio buscándole una explicación a por qué su hijo no habla, no parece darse cuenta de que hay otros chicos cerca, da vueltas sobre sí mismo cuando se pone nervioso o se excita y sólo parece calmarse cuando repite ciertos comportamientos una y otra vez, como autohamacarse, caminar en puntas de pie o correr de una punta a la otra de la casa una y otra vez.
El problema más grave de esta falta de diagnóstico es que entre más temprano se trata un TGD, más posibilidades hay de que el chico pueda salir de su autoaislamiento y se desarrolle con todo su potencial. Mientras que cada vez más se aspira a detectar los trastornos ya a los 18 meses, la realidad argentina es que el promedio de casos se detecta y empieza un tratamiento a los 4 años, en el mejor de los casos. Campañas de salud pública y prevención, se necesitan.

Salir de adentro. Más allá de las causas, el tratamiento es un tema espinoso en los trastornos del espectro autista. No siempre están cubiertos por las obras sociales y prepagas; y cuando lo están, suelen ser el centro de largas pulseadas burocráticas y hasta legales. Como no hay un único síntoma a tratar, y como cada TGD se da de acuerdo con cada chico en particular, por lo general los especialistas recomiendan tratamientos interdisciplinarios adaptados a cada caso, que pueden incluir psicología, fonoaudiología y neurolingüística, terapia ocupacional, integración sensorial, entre otras especialidades.
Una corriente que, aunque creada hace 40 años en los Estados Unidos, llegó hace muy poco a la Argentina, es el método Son-Rise, una terapia centrada en el hogar, en el chico y en la relación uno a uno con él, cuyo control es llevado (a diferencia de las otras terapias médicas) por los padres. El programa tiene lugar dentro de un play room especialmente amoblado para el chico, cada cosa que pasa en este espacio de juego es a partir de lo que él quiera y proponga.
“Es fundamental jugar con el chico aceptando lo que él hace y quiere hacer, sin juzgarlo: si quiere dar vueltas alrededor de un objeto, o analizarlo durante horas, el adulto debe aceptar eso y participar en la actividad. Si el chico agita sus brazos (flapping), el adulto también debe hacerlo; y si el chico se hamaca hacia adelante y hacia atrás incesantemente, el adulto también lo hará. Todo para ganarse su confianza”, explican desde el Autism Treatment Center of America. “Una vez que esa confianza está, el juego puede hacerse más interactivo, focalizándose en la comunicación, el contacto visual y/o físico, según lo quiera el chico. La idea es que se sienta motivado por la energía del adulto a pasar más tiempo en nuestro mundo y salir de su mundo autista”.
Aunque no tiene comprobación científica, el método (que no excluye a los tratamientos tradicionales y se complementa con ellos) despierta muchas esperanzas. En la Argentina la asociación CEUPA de padres, familiares y amigos de niños con autismo está organizando un workshop para fines de noviembre.
“Es un método creado por padres de chicos con TGD para padres de chicos con TGD, que permite entender que el autismo no es una sentencia sino una condición muy modificable –explica Christian Plebst–. Los chicos con trastornos de tipo autista precisan estar con personas que no los juzguen, en un ambiente en el que haya alegría de vivir y optimismo, tratando de recrear las experiencias del primer año de vida, cuando eran bebés, nadie los consideraba extraños, y estaban rodeados de optimismo”.

lunes, 4 de octubre de 2010

La bacteria de la tos convulsa podría estar mutando


Se estaría adaptando a la vacuna


La bacteria de la tos convulsa podría estar mutando

Según algunos investigadores, explicaría por qué están creciendo tanto los casos en todo el mundo.


Nueve bebes murieron en California y cuatro, en Australia, en la que es hasta ahora la peor epidemia de tos convulsa que se registre en los países desarrollados desde que estuvo disponible la vacunación, desarrollada en los años 50 del último siglo.

La causa principal es la falta de un refuerzo de vacunación, pero los especialistas también están comenzando a temer que la bacteria que la provoca se esté adaptando para vencer a la vacuna.

La vacunación contra la tos convulsa protege a los bebes -estas muertes recientes pueden haber ocurrido en niños que no habían sido inmunizados-, pero la inmunidad se desvanece con la edad. De modo que los chicos más grandes y los adultos pueden estar infectados sin advertirlo y pueden así infectar a bebes no vacunados.

California es uno de los 21 estados de los Estados Unidos que no requieren reforzar la vacunación de los niños que ingresan en la escuela secundaria y ahora está ofreciendo la inmunización a todos los mayores de siete años.

Sin embargo, el desvanecimiento de la inmunidad no explica porqué la tos convulsa, también llamada "pertussis", ha estado aumentando sostenidamente en Europa y los Estados Unidos desde los años noventa, dice Frits Mooi, del Instituto Nacional de Salud y Medio Ambiente de Holanda, en Bilthoven.

Las vacunas continúan fabricándose con cepas aisladas antes de 1950, dice. Mooi tiene evidencia de que las bacterias de pertussis circulantes están mutando para evadir las vacunas y están produciendo mayor cantidad de una toxina que derrota la inmunidad.

"Si esto se confirma, será el primer caso conocido de un germen que produce una enfermedad humana que se adapte a la vacunación", afirma William Schaffner, director de medicina preventiva en la Universidad Vanderbilt de Nashville, Tennessee.

Panorama local

En la Argentina, según los datos informados a la Organización Mundial de la Salud, la tos convulsa aumentó 92% en apenas tres años (entre 2006 y 2008, año al que corresponden las últimas estadísticas disponibles).

Pero ese crecimiento es parte de una tendencia ascendente que comenzó en 2003 y ya registra un crecimiento total de más del 400 por ciento y no sólo en menores de 1 año (la edad en la que la tos convulsa genera más hospitalizaciones y complicaciones), sino también entre los 2 y 4 años.

A mediados del año pasado, se incorporó al Calendario Nacional de Vacunación un segundo refuerzo a los 11 años, dentro de la batería de medidas adoptadas para contener un aumento de poco más del 400% de los casos entre 2003 y 2008, según lo informado a la Organización Mundial de la Salud.

El esquema de vacunación local incorpora la vacuna contra la tos convulsa en las cuatro dosis de la vacuna cuádruple a los 2, 4, 6 y 18 meses de edad y un refuerzo al entrar a primer grado.

La tos convulsa comienza con un catarro y luego se transforma en la tos seca y violenta característica de la enfermedad. Aunque en los adultos no tiene consecuencias tan graves como en los chicos más pequeños, pueden la principal fuente de contagio. Según diversos estudios, las madres causan el 36% de las infecciones y los hermanos mayores, el 22%.


No alimentan bien a 3 de 5 bebes



En el país, el 25 % de los chicos ya come sólidos al cuarto mes, a pesar de que no está recomendado por la OMS


Una radiografía de la alimentación de los bebes durante los primeros seis meses de vida demuestra que todavía 3 de cada 5 chicos no son alimentados según las recomendaciones internacionales a las que adhiere nuestro país.

Eso quiere decir, por ejemplo, que al cuarto mes el 25% de los bebes comienzan a recibir alimentos sólidos como galletitas, puré de verduras o frutas, yogur y pan. Esto, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hace otra cosa que desplazar a la leche materna, que es altamente nutritiva y fácil de digerir para el bebe, sin mejorar el crecimiento infantil.

"El Ministerio de Salud, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y los organismos internacionales como la OMS y Unicef recomiendan alimentar a los bebes menores de seis meses exclusivamente con leche materna e incorporar recién a partir de esa edad otros alimentos oportunos, continuando la lactancia hasta los dos años de vida de los chicos. Esto previene enfermedades infecciosas (esencialmente la diarrea), que pueden provocar incluso la muerte y son causadas por microorganismos dañinos que ingresan en el organismo del lactante mediante la ingestión de agua, otros líquidos y alimentos".

Esta ONG acaba de publicar un informe sobre la situación de la lactancia materna en la Argentina, a partir de los datos recolectados en la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud. Allí, Lupica y Lucrecia Jócano concluyen que, aunque en los últimos años la práctica de la lactancia mejoró, "aún estamos lejos de cumplir con tres recomendaciones" fundamentales: lactancia materna exclusiva los primeros seis meses; incorporación de otros alimentos sólo a partir del sexto mes, y lactancia materna parcial (frecuente y a libre demanda) hasta los dos años o más.

En la práctica, eso se traduce en que el 95% de los bebes recibe la leche materna como primera alimentación, pero ese ideal nutricional ya disminuye 40% en los dos primeros meses y continúa cayendo hasta que, a los seis meses, sólo es amamantado el 36% de los bebes (ver infografía).

En tanto, la introducción de los alimentos sólidos se duplica entre el cuatro y el quinto mes de vida: el 25% de los bebes recibe comida complementaria al cuarto mes y el 50% un mes más tarde, a diferencia de las recomendaciones internacionales y nacionales. Esos alimentos incluyen puré de verduras cocidas y frutas, yogur, pan y galletitas, jugos, té y agua.

"Las últimas encuestas nutricionales no son tan alentadoras en cuanto a la práctica de la lactancia, que es una herramienta muy económica y, a la vez, muy poderosa para la salud del bebe (por ejemplo, fortalece su sistema inmunológico). Es por eso que, en los primeros seis meses, la alimentación del bebe debe ser sin agua, tecitos u otros líquidos (ni sólidos)", dijo ante periodistas la licenciada Paola de los Santos, puericultora y asesora de la Fundación Dando a Luz, durante una presentación en la última Semana Mundial de la Lactancia.

Según el informe del Observatorio de la Maternidad, las mujeres abandonan la lactancia a los siete meses de vida del bebe en promedio (el 25% la suspende al cuarto mes). Los motivos varían a medida que pasan los meses. "Me quedé sin leche" es la explicación materna en el 54% de los abandonos de la lactancia hasta el tercer mes de vida del bebe y en el 47% de los casos, hasta el sexto mes.

Sin embargo, es muy bajo el porcentaje de mujeres con ese problema por causas fisiológicas; en la mayoría de los casos ocurre porque ignoran que la succión del bebe aumenta la producción de leche. De hecho, no es una respuesta nueva. Hace dos años, ya lo había planteado la pediatra Mónica Waisman durante el 6° Congreso Argentino de Lactancia Materna, organizado por la SAP.

"Desde el punto de vista de salud pública, en la Argentina, el principal problema de lactancia no es su no iniciación, sino la corta duración de la lactancia materna exclusiva y el alto porcentaje de lactantes destetados prematuramente -planteó entonces la pediatra-. El rápido descenso de la prevalencia de la lactancia materna y la lactancia materna exclusiva, desde el alta de maternidad hasta el 2° y 4° mes, es una evidencia epidemiológica de la necesidad de sostener políticas de estímulo y protección de la lactancia materna en el puerperio y en la atención neonatal/pediátrica."

Otros motivos del abandono de la lactancia que citan las mujeres son la necesidad de salir a trabajar, aunque la ley laboral vigente protege la lactancia, y la indicación del médico. Sorprendentemente, eso le ocurre al 5% de las mujeres antes del tercer mes de vida del bebe; al 4% entre el 4° y 6° mes; al 10% entre el 7° y 9° mes, y al 13% hasta el año de vida.

200 Son sus componentes

* Entre ellos incluye azúcares, anticuerpos, interferón gamma, ácidos grasos, proteínas, células blancas y carbohidratos.

2 Veces más lactosa

* La leche materna tiene cuatro veces menos proteínas que la leche de vaca, pero duplica el contenido de lactosa de la que procede de los bovinos.

37° Es su temperatura

* Está siempre disponible, sin necesidad de calentarla. Su cantidad y composición se adaptan a las necesidades del bebe a medida que crece.

20 Semanas de la Lactancia

* Hace veinte años, a partir de las investigaciones en torno de la leche materna, se realizó un acuerdo internacional para promover la lactancia materna.

martes, 21 de septiembre de 2010

Los bebés deben dormir bien para no ser obesos


Los bebés y menores de cinco años que duermen menos de 10 horas en la noche son más propensos a tener sobrepeso. Tomar siestas no reemplaza los beneficios del sueño nocturno, según el estudio, publicado en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine (Archivos de medicina pediátrica y adolescente).


"Esto es algo que podemos cambiar para actuar contra el creciente problema de obesidad", dijo la autora del estudio, la doctora Janice Bell de la Universidad de Washington.

Su estudio analizó los datos tomados de una encuesta nacional en 1997 y 2002.

Bell encontró que los bebés y los niños hasta los cuatro años que no dormían lo suficiente en la noche eran "un 80% más propensos a ser obesos cinco años después comparados con otros que dormían bastante". Sin embargo, Bell no encontró la misma relación con la obesidad cuando niños mayores de entre cinco y 13 años no dormían mucho en la noche.

Bell cree que éste es el primer estudio que sugiere que la falta de sueño contribuye a la obesidad en niños.

Los autores del estudio dijeron que las siestas no sustituyen a dormir de noche porque el sueño diurno y nocturno cumplen funciones distintas.

Por ejemplo: las siestas pueden ayudar a reducir el estrés y a estar más alerta para aprender, mientras que el sueño en la noche implica "complejas funciones biológicas, psicológicas y restaurativas".

Si los niños duermen menos de 10 horas en la noche, se encuentran debajo de los niveles recomendados por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, que sugieren, por ejemplo, que un bebé de un año debe dormir entre 13 a 15 horas en la noche y cuando tienen menos de cinco años necesitan dormir de 11 a 13 horas en la noche.

La pediatra Jennifeer Shu dijo que este estudio "les da a los padres una razón más para darle prioridad a hábitos saludables de sueño en la vida de sus niños". Shu agregó que no está completamente claro por qué la falta de sueño en la noche contribuye al aumento de peso, pero algunos expertos sugieren que cuanto más tiempo un niño permanece despierto, más tiene que comer. Otra teoría sugiere que los niños que descansan menos están muy cansados para ejercitarse vigorosamente.

"Sin importar las razones involucradas, varios estudios sugieren que los niños se benefician de más sueño, no de menos, así que los padres deben asegurar suficiente sueño como parte de la salud y el bienestar general del niño", dijo Shu.

La doctora Melina Jampolis, experta en dieta y estado físico de San Francisco y Los Ángeles, también dijo que no es exactamente claro por qué el sueño en la noche es tan importante, pero "sabemos que en adultos un sueño escaso está asociado a cambios en sustancias u hormonas, como la ghrelina y la leptina, que pueden aumentar el hambre, disminuir el metabolismo y llevar a la resistencia a la insulina".

Jampolis aporta algunas sugerencias para ayudar a los bebés a dormir:

- Ceñirse a un horario definido.

- Tener un ambiente óptimo para el sueño: poca luz y poco ruido.

- Limitar la televisión antes de acostarse porque puede estimular en exceso al niño.

Fuente: CNN

domingo, 19 de septiembre de 2010

Propiedad que posee la leche materna



El 21% no se digiere y favorece el crecimiento de bacterias intestinales saludables

Una gran parte de la leche materna no puede ser digerida por los bebes y parece tener un propósito completamente diferente de la nutrición infantil: influir sobre la composición de las bacterias que viven en el intestino de los infantes.

Los detalles de esta relación de tres sentidos entre madre, hijo y microbios intestinales han sido develados por tres investigadores -Bruce German, Carlito Lebrilla y David Mills- de la Universidad de California en Davies, Estados Unidos. Ellos y sus colegas han hallado que una cepa específica de bacterias, una subespecie de Bifidobacterium longum , posee una combinación especial de genes que les permiten prosperar en los componentes indigeribles de la leche.

Esta subespecie se encuentra habitualmente en las heces de los bebes alimentados a pecho. Recubre las paredes del intestino de los bebes, protegiéndolos de bacterias nocivas. Se cree que los bebes adquieren esas cepas de bifidobacterias de sus madres, pero extrañamente no han sido detectadas en adultos. "Nos preguntamos dónde se esconden", dijo el doctor Mills.

Proteger y distraer

La sustancia indigerible que favorece el desarrollo de las bifidobacterias es una gran cantidad de azúcares complejos derivados de la lactosa, el principal componente de la leche. El azúcar complejo consiste en una molécula de lactosa a la que se adosan otras unidades de azúcar.

El genoma humano no contiene los genes necesarios para descomponer esos azúcares complejos, pero sí las bifidobacterias, afirman los investigadores en una revisión de su trabajo publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences .

Los azúcares complejos son lo suficientemente largos como para no tener significación biológica, aun cuando constituyen hasta el 21% de la leche. Además de promover el crecimiento de cepas de bifidobacterias, también sirven de señuelo a las bacterias nocivas que podrían atacar el intestino del bebe.

Esos azúcares son muy similares a los que se encuentran en la superficie de las células humanas y son elaborados en las mamas por las mismas enzimas. Muchas bacterias y virus se adhieren a las células humanas al engancharse en los azúcares de superficie. Pero en vez de eso se pegarán a los azúcares complejos de la leche.

"Pensamos que las madres evolucionaron para permitir que estos elementos pasaran a sus bebes", dijo el doctor Mills.

Su colega el doctor German ve la leche como "un asombroso producto de la evolución", algo que ha sido vigorosamente moldeado a través de la selección natural debido a que es tan crítico para la supervivencia de la madre y del niño.

"Todo lo que está en la leche le cuesta a la madre. Ella literalmente disuelve sus propios tejidos para generarla", dijo.

El bebe nace a un mundo lleno de microbios hostiles, con un sistema inmune sin entrenamiento y carente del cáustico ácido estomacal que en los adultos mata a la mayoría de las bacterias.

Cualquier elemento de la leche que lo proteja será fuertemente favorecido por la selección natural.

"Nos asombra que la leche contenga tanto material que el bebe no pueda digerir -dijo el doctor German-. Hallar que selectivamente estimula el crecimiento de bacterias específicas, que son protectoras para el bebe, nos permite ver lo genial de la estrategia: las madres están reclutando otra forma de vida para cuidar de su bebe."

El doctor German y sus colegas están tratando de "deconstruir" la leche, con la teoría de que ese fluido ha sido modelado a través de 200 millones de años de evolución mamífera y de que contiene abundante información sobre cuál es la mejor forma de alimentar y defender el cuerpo humano.

PARA FOMENTAR LA LACTANCIA

  • Toda maternidad debe informar a las embarazadas sobre los beneficios y la práctica de la lactancia materna.

  • Ayudar a la madre a iniciar la lactancia durante la primera hora después del parto.

  • No dar al recién nacido ningún alimento ni bebida que no sea leche materna a menos que exista indicación médica.

  • Permitir que las madres y sus bebes estén las 24 horas juntos.

Fomentar que la lactancia se dé cada vez que el bebe lo pida.

  • No dar tetinas, chupetes u otros objetos artificiales para la succión hasta que el hábito del amamantamiento esté instalado.

sábado, 19 de junio de 2010

Los niños cada vez hacen mas terapias



Especialistas hablan de un aumento en las consultas por depresión infantil, déficit atencional y trastorno bipolar; hay un componente genético; también influye la aceleración del ritmo de vida y el uso de tecnologías


Cada vez más niños le cuentan sus problemas a un psicólogo. Depresión infantil, déficit atencional (ADD), trastorno general del desarrollo (TGD), trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y hasta bipolaridad son diagnósticos frecuentes entre psicólogos y psiquiatras consultados por lanacion.com. Según explican, además de la predisposición genética, las razones de este incremento se encuentran en la aceleración del ritmo de vida y en la intensificación del uso de tecnología en la vida de padres e hijos, lo que perjudica la relación entre ambos.


La médica psiquiatra especialista en infanto-juvenil Alejandra Cattan, habla de la depresión infantil como un conjunto de signos y síntomas que permiten identificar un estado de ánimo triste en un niño y que tienen que ver con el aumento de la ansiedad, los trastornos del sueño, hiperkinesia, déficit a nivel escolar, problemas de conducta y, algunas veces, trastornos en el vínculo con pares.

Se explaya en estas manifestaciones y para cada una encuentra casos de pacientes que se acercan a su consultorio. "El número de consultas por depresión está aumentando básicamente por el ritmo de vida que hoy tenemos y también por la instalación de las nuevas tecnologías en la vida de estos niños", señala Cattan. "Nosotros vemos muchos chicos que pasan mucho tiempo frente a la televisión, a la compu, al iPod y eso hace que cambie el vínculo humano por uno virtual. Ese vínculo virtual va en detrimento de un desarrollo armónico y del sentimiento de valoración frente a los otros".

Aclara que también hay una asociación genética: en aquellas familias cuyos padres o abuelos tuvieron una depresión hay cierta predisposición en la segunda o tercera generación, de ahí la importancia de indagar en los antecedentes.

Su colega Claudio Waisburg, director médico del departamento de Neurología infanto-juvenil del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), coincide en el crecimiento de consultas de familias cuyos niños tienen problemas psicológicos. "Este tipo de trastornos de desarrollo y neuropsiquiátricos aumentaron mucho en los últimos 10 ó 15 años; por un lado, porque se diagnostican más y mejor y, por otro, porque existe un factor ambiental y del entorno que juega un rol importante", explica.

Así, señala, en alguien que tiene el terreno para desarrollar un cuadro neuroconductual, el acelere, el entorno, la falta de comunicación entre padres e hijos, la parte negativa de las tecnologías, son causas desencadenantes.

El especialista, también director del departamento Infantojuvenil del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, apunta que, según su experiencia, el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad es uno de los trastornos neuroconductuales más frecuentes con los cuales neurólogos y psiquiatras infantiles se encuentran hoy. Este trastorno, aclara, no involucra sólo aspectos estrictamente escolares sino que también afecta diferentes ámbitos y espacios como la casa o las actividades recreativas.

Los especialistas coinciden en la importancia de realizar un buen diagnóstico. Luego, recomiendan un abordaje multidisciplinario que involucra a profesionales de la psicología, la psiquiatría, psicopedagogos y un fuerte acompañamiento de la familia.


lunes, 19 de abril de 2010

Pequeños peligros al alcance de los chicos


La ingestión de cuerpos extraños, como monedas o pilas de reloj, puede causar asfixia o incluso lesiones del tracto digestivo



"Cuando bajamos del auto, a Simona le faltaba una hebilla del pelo. Mi mujer insistía en que ella le había puesto tres hebillas y que faltaba una; revisamos todo el auto y seguía sin aparecer", recuerda Nicolás Luján, papá de Simona, que por aquel entonces no llegaba al año.

La radiografía no dejó lugar a dudas: Simona se había tragado la hebilla, que, por ser de metal, se observaba con claridad en la placa. Afortunadamente, no hizo falta ninguna intervención para sacar el cuerpo extraño, ya que siguió su camino hasta el pañal. De ahí en más, Simona sólo usó hebillas de plástico.

Monedas, pequeños juguetes y sus partes y pedazos, pilas, semillas y hebillas, bolitas, alfileres y clavos... Sólo a la guardia del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez llega todos los meses una veintena de chicos que se han tragado algo que no debían, que es todo aquello capaz de suscitar la atención de los menores de 5 años, que son los más propensos a llevarse todo a la boca.

Si bien la asfixia es el peligro mayor, ya que los objetos pueden obstruir la vía aérea hasta imposibilitar la respiración, no es el único riesgo que presenta la ingestión de cuerpos extraños. "Con las pilas botón hay que tener especial cuidado, y llegada la sospecha de que el chico se ha tragado una, hay que consultar inmediatamente, ya que puede perforar el esófago", advierte el doctor Jorge Fiorentino, jefe del Departamento de Urgencias del citado hospital.

Esas pilas son el principal temor de los médicos que atienden a niños por aspiración de objetos extraños. Más allá de que las sustancias que contienen, que son tóxicas, presentan el riesgo de provocar quemaduras internas, ya que los dos polos se encuentran en la misma cara de la pila, que al entrar en contacto con la mucosa del esófago descarga electricidad.

Además, agrega Fiorentino: "Por presión directa contra la pared del esófago, la pila puede perforarlo y crear una situación gravísima, que incluso puede complicarse con una mediastinitis".

Conclusión: las pilas botón, presentes hoy en calculadoras, relojes, juegos electrónicos e infinidad de otros productos, deben estar fuera del alcance de los chicos.

Cuerpos extraños

Pero lo mismo vale para una gran lista de elementos que el equipo de endoscopia del Hospital de Niños suele extraer del esófago, nariz y oído de los pequeños, en especial de los menores de 5 años (que representan el 80% de los pacientes que acuden a ese hospital por este motivo), y más especialmente aún en los menores de 3.

Como advierte el Manual de Prevención de Accidentes, elaborado por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), "cualquier objeto pequeño, que se pueda introducir por completo en la boca representa un riesgo potencial".

En el caso de Martina Bosch, el cuerpo extraño fue una bolita de telgopor. "Martina estaba jugando en un puf relleno de telgopor, y al rato se acerca llorando y diciendo que se le había metido una bolita de telgopor en la nariz", cuenta Jorge, el papá de Martina, que por aquel entonces tenía 4 años.

"No se le veía nada en la nariz, pero ella decía que le dolía, así que fuimos al hospital, donde la revisaron, y tampoco encontraron nada. Nos dijeron que esperáramos: si aparecía la fiebre, ésta sería un signo de infección causada por el telgopor; las otras posibilidades eran que saliera sola o que se la tragara."

Martina no tuvo fiebre, y en la siguiente consulta los médicos dieron por cerrado el caso. "Sólo fue un susto", recuerda Jorge.

Pero aunque casi todo objeto pequeño puede ser tragado, aspirado o metido en la oreja del infante, asegura Fiorentino, lo que más frecuentemente se tragan los chicos son las monedas. Otro rubro importante, como era de esperar, son los juguetes.

"Habida cuenta de que los juguetes infantiles, o fracciones de ellos, son responsables de una importante cantidad de aspiraciones y atragantamientos, deben comprarse teniendo en cuenta las destrezas del niño y no sólo según su edad. Las recomendaciones del fabricante pueden servir de guía, ya que un juguete demasiado avanzado o demasiado sencillo para el niño puede ser usado de manera equivocada y causar una lesión."

Y como no hay juguete más atractivo que el del hermano mayor, Fiorentino aconseja enseñar a los hermanos mayores a guardar sus juguetes fuera del alcance de sus hermanos menores.

Pero ¿cuáles son los síntomas que pueden sugerir que el chico se ha tragado algo que no debía? En caso de ingestión, un babeo intenso, dolor y la imposibilidad de tragar alimentos son los síntomas básicos. Pero si el chico se ha metido un objeto en el orificio de la nariz, lo delatarán la presencia de gran cantidad de moco (a veces con sangre) y el dolor; si es la oreja el sitio afectado, dolor y alguna dificultad auditiva serán los síntomas.

"Ante la sospecha de que un niño haya ingerido un cuerpo extraño, consulte con la guardia del hospital, a veces una simple revisación y una placa radiográfica evita males mayores", asegura Fiorentino.

"Normalmente, se controla a través de las placas radiográficas que el cuerpo extraño no quede trabado en el tracto digestivo", dice Nicolás Luján, que, además de ser el padre de Simona, es pediatra del Hospital Británico, donde ha atendido muchos casos como el de su hija. "Los casos en que se debe extraer el cuerpo extraño son los menos", agrega

CLAVES

  • No perder al niño de vista. Los chicos son curiosos y exploradores. No alcanza con ocultar los objetos peligrosos.
  • No ofrecer al niño bolitas, monedas, dados, botones y objetos pequeños para jugar. Tampoco, muñecos con ojos que puedan desprenderse.
  • La alimentación de los pequeños, aunque coman solos, debe estar supervisada por un adulto.
  • Tener especial cuidado con las pilas botón, y guardarlas fuera del alcance de los niños.