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martes, 31 de mayo de 2011

Sin tabaco, podrían evitarse cinco millones de muertes anuales en el mundo



Durante la gestación el tabaquismo puede producir abortos espontáneos.
El tabaquismo causa más de 5 millones de muertes por año en el mundo y alrededor de 110 personas fallecen por día en Argentina por enfermedades relacionadas al consumo de cigarrillos, informaron distintos estudios difundidos a propósito de celebrarse el martes el Día Mundial sin Tabaco.

También en este marco, el Ministerio de Salud de la Nación lanzó una guía para promover una maternidad libre de humo, ya que entre un 15 y 20% de las embarazadas en Argentina son fumadoras, lo que lo convierte en uno de los porcentajes más altos del mundo.

Además, según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo realizada en 2009, el 26% de las mujeres en edad fértil son fumadoras, mientras que un 34% está expuesta al humo ajeno.

“El uso de materiales específicos de autoayuda para la mujer embarazada ha demostrado aumentar las tasas de abstinencia y prevenir recaídas. Este tipo de asesoramiento puede incrementar las tasas de abandono del cigarrillo entre el 30% y el 70%, y se recomienda que sean integradas a las rutinas de controles perinatales”, dijo Mario Virgolini, coordinador del Programa Nacional de Control del Tabaco.

Durante el período de gestación el tabaquismo puede producir abortos espontáneos, malformaciones congénitas (paladar hendido, labio leporino y malformaciones cardíacas), bajo peso del bebé al nacer, muerte súbita en la etapa de lactancia y, en algunos casos, síntomas de abstinencia en el bebé.

Desde 1933 existen registros mundiales que afirman que la nicotina, principal sustancia que genera adicción al tabaco, es absorbida por la lecha materna, y se concentra allí casi tres veces más que en la sangre de la mujer embarazada.

Los daños del tabaquismo pasivo también afectan a los niños, ya que les puede provocar asma, bronquitis, menor desarrollo de los pulmones, otitis más frecuentes, trastornos de conducta y de aprendizaje.

Además, estos chicos tienen más posibilidades de ser adictos a la nicotina y de padecer otros factores de riesgo como diabetes tipo 2 y obesidad; y a medida que entran en la adultez, tienen mayores probabilidades de padecer cáncer de pulmón, en comparación con aquellos niños que viven en ambientes libres de humo de tabaco.

Un estudio de la Alianza Libre de Humo Argentina (Aliar) reveló que alrededor de 110 personas mueren por día en Argentina por enfermedades relacionadas con el cigarrillo, por lo que la entidad instó a la sanción de la ley nacional de control del tabaco.

La médica Verónica Shoj, coordinadora nacional de Aliar que reúne a más de 100 organizaciones antitabáquicas, sostuvo que "esa ley es urgente porque resguarda la salud de toda la población de las devastadoras consecuencias del tabaco y la exposición al humo".

"La ley nacional de control de tabaco que espera ser tratada en Diputados es el ejemplo de una norma que plantea medidas económicas y altamente efectivas, para salvar vidas", explicó.

Otro estudio difundido ayer informó que el tabaquismo causa más de 5 millones de muertes por año y que el 80 por ciento de los fumadores vive en países en vías de desarrollo.

"Existe una relación inversa entre el nivel de ingreso y el consumo de tabaco: las clases bajas consumen más que las altas", explicó Agustín Ciapponi, autor principal del trabajo "Revisión sistemática de la relación entre tabaco y pobreza".

Si el consumo de cigarrillos continúa al mismo ritmo, para 2030 se cobrará 8 millones de vidas, indicó el estudio que fue encargado por la Organización Mundial de Salud al Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) y difundido por la agencia de noticias DPA.

"Los grupos de menores ingresos y los jóvenes de entre 15 y 44 años son los más afectados por la pandemia de tabaco, que profundiza la brecha entre ricos y pobres", sostiene el estudio.

Es que, de acuerdo con Ciapponi, "la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el cáncer de pulmón y los infartos cardíacos afectan más a los pobres porque están menos cubiertos por los sistemas de salud. El tabaquismo potencia la inequidad de las sociedades", dijo Ciapponi.

El especialista aseguró que la relación inversa que existe entre nivel de ingreso y el consumo de tabaco (a mayor ingreso, menor consumo) "se acrecentó en los últimos 20 años. En ese período, el consumo de tabaco entre mujeres creció notoriamente".

Según la investigación, los hombres fuman más que las mujeres pero ellas están cada vez más cerca de alcanzarlos. "No es precisamente una batalla ganada en la guerra de los sexos. Es un perjuicio enorme para la salud femenina porque las mujeres registran cáncer de pulmón cada vez con más frecuencia", sostuvo.

Según informó el Ministerio de Salud de la Nación, la mayoría de los riesgos que registra la persona que fuma son reversibles si deja de fumar, especialmente a temprana edad.

"Las personas que dejan de fumar antes de los 30 años, igualan los años de sobrevida que tendrían si nunca hubieran fumado, y ganan más de 10 años de expectativa de vida", dice el informe de la cartera sanitaria argentina.

Desde 2005 está vigente el acuerdo mundial para reducir el consumo del tabaco, pero según la OMS, la aplicación de este Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) está tardando demasiado tiempo.

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora el 31 de mayo, la OMS reiteró el llamamiento urgente para la implementación del convenio, que entre otras cosas contempla la prohibición de la publicidad de tabaco.

lunes, 30 de mayo de 2011

La enfermedad del pulmón negro, un mal que crece entre los mineros


La enfermedad del pulmón negro, una de las causas de mortalidad entre los trabajadores de las minas de carbón, vuelve a aumentar después de 30 años desde que el Congreso norteamericano aprobó leyes de minería más duras, coinciden expertos en salud y seguridad. El 75 por ciento de los 29 mineros que murieron en abril del año pasado en la explosión de la mina Upper Big Branch, de West Virginia, tenía signos de enfermedad del pulmón negro.

La reaparición de la enfermedad surgió durante un estudio sobre el peor desastre en cuatro décadas en las minas de carbón de los Estados Unidos. Y lo hace cuando subieron los precios del carbón y se acusó a algunos operadores mineros de reducir las medidas de seguridad para aumentar las ganancias.

El 75 por ciento de los 29 mineros que murieron en abril del año pasado en la explosión de la mina Upper Big Branch, de West Virginia, tenía signos de enfermedad del pulmón negro.

“Esa (…) es una cifra terrible, en especial por la edad de algunos de esos trabajadores”, dijo Davitt McAteer, que dirigió el estudio realizado a pedido del ex gobernador Joe Manchin. El informe responsabilizó a la empresa Massey Energy por fallas de seguridad: “El compromiso del operador con la producción fue a costa de la seguridad”.

Eso incluyó sistemas de ventilación inadecuados e incumplimiento de los estándares de control del polvo de roca. En su respuesta, Massey no se refirió a la cuestión de la enfermedad del pulmón negro, pero señaló: “Nuestro objetivo es hallar respuestas y tecnologías que hagan la mina más segura”.

El polvo del carbón es una de las principales causas de enfermedades pulmonares, como la neumoconiosis de los trabajadores del carbón (CWP por sus siglas en inglés), enfisema, silicosis y bronquitis, lo que se conoce colectivamente como pulmón negro.

Esto provoca deterioro pulmonar, discapacidad permanente y muerte, pero se puede prevenir, como todas las enfermedades laborales. El sindicato United Mine Workers (UMW) estima que unos 1.500 ex trabajadores de minas de carbón mueren anualmente por esa enfermedad. Hoy hay 130.000 mineros de carbón en Estados Unidos, comparado con 760.000 en 1927, según el Departamento de Trabajo.

Datos del Instituto Nacional de Seguridad Ocupacional y Salud (NIOSH) revelan que la incidencia de los casos de la enfermedad del pulmón negro disminuyeron entre 1977 y comienzos de la década de 1990, con la sanción de la ley Coal Mine Safety and Health Act, pero esa tendencia se detuvo en 1995-1999 y la incidencia de la enfermedad creció desde entonces.

En los trabajadores activos con más de 30 años de antigüedad, la prevalencia de la CWP bajó del 35 por ciento en los 70 al 7 por ciento en los 90. Pero creció un 10 por ciento a mediados del 2000, según NIOSH.

Entre 1995 y el 2004, más del 75 por ciento de las muertes por CWP ocurrió en los estados con minas de carbón (Pensilvania, West Virginia, Virginia y Kentucky). Sólo en Pensilvania, se registró casi la mitad de todos los decesos por CWP. “Sigue cobrándose la vida de mineros y hay sitios clave, como la zona sur de West Virginia y la zona este de Kentucky, donde opera Massey”, dijo el portavoz de UMW, Phil Smith.

Aunque en la mayoría de las minas existen máscaras y dispositivos respiratorios, Smith señaló que muchos mineros no los usan. La Administración de Seguridad y Salud Minera (MSHA) sostiene que, aunque no hay cura para la enfermedad, existen medidas que impone la MSHA para reducir la exposición a las partículas del polvo de carbón que pueden inhalarse.

“Aunque esas medidas están vigentes desde hace años, siguen surgiendo nuevos casos de pulmón negro en los mineros del país, aun en los más jóvenes”, informó la MSHA. Según el informe McAteer sobre el desastre de Upper Big Branch, la enfermedad del pulmón negro se detectó en 17 de las 24 autopsias realizadas.

Algunos de esos trabajadores tenían apenas 25 años y cinco tenían menos de 10 años de antigüedad en minas de carbón. “La prevalencia de la neumoconiosis en los mineros del carbón que murieron en Upper Big Branch sorprende y preocupa”, concluyen los autores del informe, en el que se recomendó que para el 2012, la industria y las autoridades estatales y federales adopten medidas para reducir el límite de exposición aceptable al polvo de carbón en las minas.

martes, 21 de septiembre de 2010

La dieta mediterránea ayuda a mejorar la función pulmonar


Especialistas griegos demostraron que es beneficiosa para los pacientes con EPOC.

La dieta mediterránea mejora extraordinariamente la función pulmonar de los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), gracias a los antioxidantes que aportan las frutas y verduras. Así lo revela un ensayo clínico presentado ayer en el Congreso de la Sociedad Europea de Respiración, que se está desarrollando en Barcelona.

La dieta mediterránea se basa en una alta ingesta de verduras y frutas, aceite de oliva como grasa principal, pan y otros cereales (sobre todo trigo), y el consumo moderado de vino.

El trabajo realizado en Grecia por la Universidad de Larissa ha demostrado que este tipo de alimentos resulta beneficioso para pacientes que padecen EPOC. Esta enfermedad se caracteriza por la obstrucción o limitación crónica pulmonar de manera poco reversible.

La EPOC aparece en hasta un 50% de los fumadores y ex fumadores como respuesta a una exposición continuada al humo del cigarrillo. Sus síntomas más característicos son la falta de aire, el aumento de la tos y el aumento y el cambio de color de los esputos. La limitación al flujo aéreo puede avanzar durante muchos años sin ser detectada , a menos que se realice una espirometría (una serie de pruebas respiratorias que miden la capacidad y el volumen pulmonar).

El ensayo analizó la salud de 120 enfermos de EPOC de distintas gravedades, divididos en dos grupos. A los pacientes del primer grupo se les recomendó en cada consulta que, además de tomar su medicación, incluyeran en su dieta aceitunas, champiñones, papas, tomates, nueces y otras frutas y verduras. Los del segundo grupo se limitaron a tomar la medicación correspondiente para su EPOC.

Tres años después, el primer grupo había mejorado su función pulmonar en 65 mililitros y el segundo había empeorado 135 mililitros, lo habitual en pacientes que sufren esta enfermedad. Esto supone una mejora de más del 14% en la función pulmonar.

“Este ensayo indica que la dieta mediterránea tiene un impacto factible y cuantificable sobre la salud pulmonar, no sólo sobre la función respiratoria sino también sobre otros factores más allá del pulmón”, explica el director del Programa de Epidemiología e Investigación Clínica de Cimera, en Mallorca, Joan Soriano.

Las verduras y las frutas contienen grandes cantidades de antioxidantes, así como vitaminas C, E y beta-caroteno que, tal como demuestra este estudio, protegen a los pulmones de la oxidación causada por el tabaco y la contaminación ambiental. “Estas vitaminas también tienen propiedades antiinflamatorias , que convierten a los radicales del oxígeno en formas menos reactivas”, aclara.


Antioxidantes de verduras y frutas, la clave

“Los alimentos de la dieta mediterránea tienen muchos elementos antioxidantes –explica Susana Gutt, jefa de Nutrición del Hospital Italiano–. El paciente con EPOC tiene una gran dificultad para oxigenarse. Por lo tanto, el utilizar alimentos antioxidantes seguramente favorece a los pacientes, porque están usando el efecto antioxidante de la fruta y la verdura”.
Son sus vitaminas las que actúan, explica la especialista: la A, presente en las verduras “rojas” (tomate, zanahoria, zapallo, remolacha); la B, que está en las verduras de hoja; y la C, que se encuentra sobre todo en las frutas cítricas. “La dieta mediterránea también es rica en minerales –agrega–. El magnesio tiene en la EPOC un lugar privilegiado, porque facilita la dilatación bronquial”.


Vegetales

Verduras, legumbres (zanahoria, tomate, zapallo, remolacha) y frutos secos (nueces, almendras y avellanas) son ricos en antioxidantes y en fibras.

Pan y cereales

El pan y la pasta son la principal fuente de hidratos de carbono de la dieta. Además aporta fibra, vitaminas del grupo B y algunos minerales.

Aceite de oliva

Es rico en ácidos grasos monoinsaturados, lo que reduce el nivel de colesterol en sangre. Es la principal y casi única fuente de grasa de la dieta.

Vino

El vino se recomienda durante las comidas. Tiene propiedades antioxidantes y en cantidades moderadas ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.

Pescado

La dieta incluye un consumo moderado de pescado, carne de aves y lácteos (sobre todo yogur y quesos). Y casi nada de carnes rojas.


lunes, 20 de septiembre de 2010

El rol de los pediatras para evitar que los chicos se expongan al humo tabacal

Efecto del tabaco en niños y embarazadas no fumadoras.

Una encuesta realizada a pediatras evidenció la necesidad de mejorar la capacitación de los especialistas para aconsejar en forma efectiva a los padres a fin de que no expongan a sus hijos al humo de tabaco en los hogares, en los automóviles y en otros espacios. La exposición al humo de tabaco ajeno es un grave problema de salud pública en la Argentina. De acuerdo con datos de la encuesta mundial de tabaquismo en jóvenes, que fue impulsada por la Organización Mundial de la Salud y realizada a nivel nacional en el 2007, el 55 por ciento de los adolescentes de 13 a 15 años convive con un fumador. Esta cifra supera el promedio mundial que es de un 47 por ciento.

 Diversos estudios muestran que lograr que padres y convivientes no fumen en el hogar ni en el auto disminuye ampliamente la exposición al humo y sus consecuencias”, afirman los doctores Paola Morello, Bruno Linetzky y Julio Kaplan en un trabajo titulado “Conocimiento, actitudes y prácticas de los pediatras argentinos respecto de la exposición infantil al humo de tabaco ajeno”, publicado en los Archivos Argentinos de Pediatría.

   Kaplan y Morello son parte del equipo de la Fundación Cáncer, que trabaja hace años en la prevención del tabaquismo y la exposición al humo de tabaco ajeno, particularmente en los niños. Para ellos “hace mas de 20 años que se sabe que la exposición involuntaria al humo del tabaco ajeno es una causa prevenible de morbilidad y mortalidad, tanto en fumadores como en no fumadores.

   Se trata de una amenaza para la salud de los niños, pues se asocia con un mayor riesgo de bajo peso al nacer, disminución de la función pulmonar, infecciones respiratorias, tos y sibilancias, empeoramiento del asma, otitis y síndrome de muerte súbita del lactante.”

   Teniendo en cuenta el rol clave que pueden jugar los pediatras para prevenir la exposición de los niños al humo de tabaco, los especialistas realizaron una encuesta a 1126 pediatras del país para determinar cuánto saben y qué prácticas llevan a cabo para reducir la exposición infantil al humo de tabaco ajeno. La mayoría de los pediatras encuestados eran de la ciudad autónoma de Buenos Aires (33,5 por ciento), de la provincia de Buenos Aires (25 por ciento), Santa Fe (6,5 por ciento), Córdoba (3,5 por ciento) y Mendoza (3,5 por ciento), entre otras provincias.

Resultados de la encuesta. El 43 por ciento de los 1126 pediatras que respondieron la encuesta, pregunta siempre por la exposición al humo de tabaco durante la consulta, el 29 por ciento lo registra siempre en la historia clínica, el 80 por ciento dice aconsejar siempre a los padres para que no fumen en el hogar y menos del 40 por ciento motiva siempre a los padres para que dejen de fumar. “Estos porcentajes son bajos; sobre todo teniendo en cuenta que preguntar y registrar toma menos de un minuto de la consulta”, señaló Morello.

   El 60,3 por ciento había completado el módulo sobre exposición al humo de tabaco ajeno en los niños, del Programa Nacional de Actualización Pediátrica del año 2005. “El programa tiene el propósito de concientizar y capacitar a los pediatras y constituye una iniciativa de la Sociedad Argentina de Pediatría. El módulo del 2005 explica los efectos de la exposición al humo del tabaco ajeno sobre la salud de los niños y el rol del pediatra durante la consulta para prevenir dicha exposición”, indicó.

   Asimismo, 609 pediatras (54 por ciento) habían leído el consenso de tabaquismo en la revista de la Sociedad Argentina de Pediatría, un documento destinado a pediatras, que reúne la evidencia científica relacionada con la prevención del tabaquismo y de la exposición al humo de tabaco ajeno en los niños.

   Por otra parte, el estudio evidenció que los pediatras fumadores preguntan menos y motivan menos a los padres con relación a la necesidad de proteger a los niños de la exposición al humo de tabaco. “Este dato no es menor y nos hace reflexionar sobre cómo puede influir la conducta del médico en su trato con el paciente”, subrayó Morello.

   Pese a que la bibliografía científica mundial y el consenso de tabaquismo publicado en la revista de la Sociedad Argentina de Pediatría en el 2005 promueven que los pediatras utilicen la consulta para evaluar la exposición al humo de tabaco en el hogar u otro ambiente, registrarlo en la historia y aconsejar su eliminación, los coordinadores del estudio observaron que era muy bajo el porcentaje de pediatras que seguía esas directivas.

   “Sorprende también que los conocimientos relacionados con los efectos de la exposición al humo de tabaco en los niños no sea el adecuado. Sobre todo para patologías como el síndrome de muerte súbita del lactante y las enfermedades del oído medio para las cuales existe evidencia de una relación causal con la exposición al tabaco”, destacó.

   Los pediatras tienen un rol clave en la prevención y promoción de la salud de sus pacientes. “La exposición al humo de tabaco tiene consecuencias serias en la salud de los niños no sólo a corto plazo sino también a largo plazo. La misma puede ser evitada con medidas muy simples como lograr que los hogares y automóviles sean 100 por ciento libres de humo”.


viernes, 13 de agosto de 2010

Cinco claves para entender y prevenir la enfermedad del Neumococo


1- ¿Qué es el neumococo?

El neumococo es uno de los microorganismos más patógenos para el ser humano que existen, responsable de numerosas infecciones entre las que se encuentran la otitis, sinusitis, neumonía o meningitis, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha señalado que la neumonía es la patología asociada a los neumococos con mayor índice de mortalidad infantil y estima que es responsable directo de la muerte de unos dos millones de niños al año en todo el mundo. Esta cifra es muy superior a las muertes infantiles que provoca, por ejemplo, el sida, la malaria y el sarampión juntos.

2- ¿A quiénes afecta?

La enfermedad invasiva por Neumococo es más frecuente en niños menores de dos años y adultos mayores de 65 y la mortalidad aumenta un 15 por ciento en las personas con enfermedades predisponentes.

3- ¿Quiénes son los otros grupos de riesgo?

Todo niño y adulto con:

- Enfermedades pulmonares crónicas, incluyendo asma.

- Enfermedades cardiovasculares crónicas, incluyendo cardiopatías congénitas.

- Diabetes

- Insuficiencia renal

- Enfermedad crónica del hígado

- Infección por VIH

- Cáncer, enfermedades malignas de la sangre (leucemias, linfomas u otra enfermedad que altere sus defensas)

- Tratamiento con corticoides durante más de 14 días u otros medicamentos inmunosupresores (que disminuyan las defensas).

- Falta de bazo.

4- ¿Qué registros hay de esta enfermedad en la Argentina?

En la Argentina, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el neumococo causa entre 300 y 500 casos de meningitis en niños por año, de los cuales fallecen entre 100 y 120 y otros quedan con secuelas neurológicas. Esta bacteria, que también causa sinusitis, otitis media aguda y bacteriemia, es la primera causa de mortalidad prevenible por la aplicación de una vacuna en menores de cinco años, de acuerdo a la estadística de la OMS.

La enfermedad neumocócica es frecuente y puede ser muy grave. Cada año, casi dos millones de personas mueren a causa de neumococo en el mundo. En América latina se registran más de 100 mil episodios de Enfermedad Invasiva Neumocócica, entre las que se registran la meningitis, la sepsis y las neumonías como causa de mayor mortalidad, es decir, dos casos por hora. Además, se calcula que aproximadamente el 40% de las personas infectadas por esta bacteria requiere ingreso hospitalario.

5- ¿Qué tratamiento existe para prevenir el Neumococo?

Recientemente, la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica (Anmat) autorizó la vacuna neumocócica conjugada 13-valente, que permite prevenir enfermedades invasivas causadas por 13 serotipos de neumococo en bebes y niños de seis semanas a cinco años de edad. La vacuna ya está disponible para ser aplicada en nuestro país, aunque todavía no integra el Calendario Nacional de Vacunación.

Si bien ésta es la principal novedad dado que esta vacuna permite proteger aún más a los menores, en comparación con su predecesora, la 7-valente que cubría siete serotipos, en paralelo con el anuncio se dieron a conocer los resultados de un estudio realizado en siete hospitales argentinos, entre los que se evidencia que la nueva vacuna cubriría el 95 por ciento de las enfermedades causadas por el neumococo en niños pequeños.

Entre éstas se destacan la meningitis, la neumonía, la sinusitis, la otitis media aguda y la bacteriemia (infección generalizada en la sangre), que integran un grupo caracterizado como la primera causa de muerte prevenible por vacunas en los niños menores de cinco años.



Sobre la vacuna.


Según un estudio realizado en siete hospitales argentinos, una nueva vacuna contra el neumococo protege a los niños de casi el 95% de las enfermedades provocadas por esa bacteria.

El Dr. Eduardo Luis López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez destacó que "la investigación arrojó que la vacuna 13-valente tendría una cobertura 10% mayor que la vacuna 10-valente y un 40% mayor que la 7-valente, lo que es un logro en la prevención de enfermedades neumocócicas", por lo que la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica expresó que la vacuna más conveniente para el neumococo "es aquella que cubre la mayor cantidad de serotipos".

Enrique Casanueva, jefe de la Sección Infectología Infantil del Hospital Universitario Austral, dijo que "la Comisión Nacional de Inmunizaciones recomendó incluir una vacuna contra el neumococo, que cubra los serotipos 1, 5 y 7F", por lo que la nueva vacuna 13-valente logra una cobertura del 95,2%.

Casanueva precisó que la nueva dosis 13-valente "incluye a esos serotipos y se espera que incremente notablemente el grado de protección de los más pequeños contra la bacteria". El estudio observó a 519 niños de hasta cinco años con enfermedad neumocócica invasiva o neumonía y analizó cuáles eran los serotipos causantes de la infección.

Los especialistas aconsejaron la administración de la vacuna en una serie de tres dosis a los dos, cuatro y seis meses, más un refuerzo entre los 12 y 15 meses.

sábado, 3 de julio de 2010

Recomendaciones para evitar enfermedades respiratorias


Recomendaciones para evitar enfermedades respiratorias

El Ministerio de Salud recomendó medidas para prevenir enfermedades como la gripe, bronquiolitis, bronquitis y neumonía.

• Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.
• Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo.
• Tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos.
• Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados.
• Mantener limpios picaportes y objetos de uso común.
• No compartir cubiertos ni vasos.
• Enseñar a los niños a lavarse frecuentemente las manos en la escuela y hogar.
• Abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura.
El uso de barbijos no previene el contagio en la calle ni en los transportes públicos.

Cuidados en bebés y niños

Si su bebé está enfermo, además de consultar inmediatamente al médico, no debe dejar de amamantarlo. Por el contrario, lo tiene que hacer frecuentemente, ya que la leche materna es el mejor alimento que puede recibir para crecer sano.

• El humo del cigarrillo disminuye el funcionamiento de las defensas del aparato respiratorio en los niños más pequeños, por eso no se debe fumar en espacios cerrados.
• El cuidado del aire interior de las viviendas también requiere evitar el humo de leña, ventilar las habitaciones donde hay braseros o estufas sin tiro balanceado porque producen monóxido de carbono, también evitar la humedad para prevenir el desarrollo de bacterias y virus.

Recomendaciones para escuelas

• Informar a docentes, padres y alumnos que de presentar fiebre con tos o dolor de garganta o muscular, deben quedarse en la casa y no ir a la escuela ni a lugares públicos, excepto para recibir atención médica, por lo menos durante 7 días (aún si los síntomas desaparecen antes).

Además:
• Se debe indicar a los padres el retiro al domicilio de todos los alumnos que presenten síntomas durante la jornada escolar.
• Ventilar las aulas durante el recreo.
• Extremar las medidas de higiene, principalmente en los baños y las superficies de contacto (manija de las puertas, grifos de baños, mesadas, etc.), usando lavandina al 1% como desinfectante.
• Exigir la bolsa de higiene individual en los alumnos, y según recursos disponer de jabones líquidos y rollos de papel descartable para el secado de manos en los baños.
• Contar con alcohol en gel en caso de no disponer de agua y jabón.

Recomendaciones en transportes públicos


• Si se presentan síntomas gripales, en lo posible no viajar en medios de transporte público para evitar el contagio a otras personas.
• Antes de usar el transporte y al llegar a destino lavarse las manos con agua y jabón o usar alcohol en gel.
• Al estornudar o toser cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo descartable o usando el pliegue del codo.
• No ingerir alimentos mientras se está viajando.
• No escupir en el piso del vehículo ni en otros lugares públicos.
• Tratar de mantener ventilado el transporte, no cerrando por completo las ventanillas.
• Evitar, si es posible, los horarios en los que se traslada mayor cantidad de gente.

Recomendaciones en las oficinas y otros lugares de trabajo

• Desinfectar y limpiar las superficies.
• Limpiar y desinfectar los teclados y los mouse de los computadores, sobre todo aquellos que son compartidos por varias personas.
• Limpiar constantemente picaportes, barandas y botones de control de los ascensores, así como otros objetos de uso común.
• Limpiar y desinfectar, varias veces en el día, los aparatos telefónicos, sobre todo aquellos que son usados por el público o por varias personas.
• Mantener permanentemente en condiciones de uso e higiénicas los servicios sanitario destinados al personal.
• Mantener los papeleros de basura de los baños y oficinas con bolsas plásticas.
• Mantener jabón líquido, papel higiénico y toalla de papel en los baños.
• Ventilar, en la medida de lo posible, todas las áreas de la oficina y lugares de trabajo.
• Mantener limpios, permanentemente, los lugares destinados a la elaboración y consumo de alimentos.

viernes, 11 de junio de 2010

Aumentan en el país los casos de shocks por crisis alérgicas



Según los especialistas, en su mayoría se asocian con alimentos o picaduras de insectos

Era domingo, justo el día anterior a que Catalina Mazzuco empezara a ir a la sala de 3, cuando Esteban y Jacqueline comenzaron a notar que su hija estaba "rara", como intranquila.

"Le sacamos la ropa y vimos que estaba llena de manchas; ella, de la forma en que podía para su edad, nos hizo entender que no podía respirar", recuerda Jacqueline, a cinco años de aquel día.

Esteban y Jacqueline lo supieron después de que acudieron al pediatra y de que la situación se resolvió para bien: lo que Catalina estaba sufriendo era un shock anafiláctico o anafilaxia, la forma más grave y peligrosa de una crisis alérgica, en la que la presión sanguínea cae drásticamente y la persona presenta una dificultad marcada para respirar.

"Es una de las mayores urgencias que vemos los alergólogos", confirmó la doctora Gabriela Marín, jefa de la Sección Alergia del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez.

"Hay un aumento en su incidencia que es llamativo y que vemos mes tras mes", agregó su colega, el doctor Gustavo Marino, jefe de Alergología e Inmunología Clínica del Hospital Universitario Austral.

Marino ha notado ese aumento en las estadísticas de su servicio, que reflejan las historias clínicas computarizadas, y que ayudan a ponerle cifras a un fenómeno que, como muchos otros en el país, carece de estadísticas oficiales.

"Hoy vemos unos 6 o 7 casos por mes, mientras que cuando comenzamos a registrarlos no veíamos ninguno", agregó.

Causas

Como todo cuadro de tipo alérgico, su desencadenante puede ser casi cualquier elemento (alergeno) presente en el medio ambiente.

"Lo que más vimos en nuestro servicio son anafilaxias causadas por la ingesta de leche de vaca y derivados de la soja, así como cuadros asociados con el látex -enumeró Marino-. También registramos casos de alergia al huevo y al arroz."

"En nuestro servicio hemos notado en los últimos dos años que cada vez son más frecuentes las anafilaxias causadas por picaduras de insectos; en especial, aquellas causadas por picaduras de hormigas rojas", dijo la doctora Marín.

Las causas del aumento no terminan de ser explicadas, aunque hay algunas hipótesis propuestas, como la ya clásica hipótesis higiénica, que sostiene que ciertas afecciones en las que el sistema inmunológico actúa erróneamente se deben a una menor exposición a los gérmenes.

Otros atribuyen la causa al cada vez mayor consumo de alimentos industrializados, o incluso al consumo de productos transgénicos. Sin embargo, no existen evidencias firmes y objetivas para dirimir la cuestión.

"También hay que tener en cuenta que el entrenamiento en la identificación de estos casos permite diagnosticar los que antes se nos pasaban".

Un error frecuente

Como en toda afección de tipo alérgico, evitar la exposición a los factores que la desencadenan constituye la mejor forma de evitar la aparición de un cuadro de anafilaxia, lo que no siempre es posible.

Existen también tratamientos que ayudan a desensibilizar a la persona a la sustancia a la que es alérgica. Pero una vez desencadenado, el tratamiento debe ser administrado en forma inmediata.

"En nuestro medio existe la idea de que la droga de elección es el corticoide, pero no es un fármaco de acción inmediata, sino que tarda dos horas hasta que ejerce su acción plenamente".

"La adrenalina o epinefrina, en cambio, ayuda rápidamente a subir la presión arterial y permite, además, que el paciente pueda volver a respirar . Hace efecto en 10 minutos."

En la actualidad existen incluso dispositivos que permiten que sea el paciente mismo (o en el caso de los chicos, un mayor a cargo) el que se aplique la dosis de epinefrina. Parecidos a las lapiceras con las que los diabéticos se inyectan insulina (pero con agujas más poderosas que incluso permiten aplicar el medicamento a través de la ropa), han sido diseñados para ser usados en caso de emergencia.

Sin embargo, dijeron los profesionales consultados, son pocas las prepagas u obras sociales que brindan algún tipo de cobertura a estos productos.

QUE HACER

  • Emergencia Dadas la gravedad y la rapidez de la evolución, hay que llamar a emergencias o llevar al paciente a una guardia.

  • Pies hacia arriba Colocar al paciente acostado con los pies hacia arriba ayuda a que la sangre fluya al cerebro.

  • Adrenalina Una inyección de adrenalina o epinefrina ayuda a frenar la evolución del cuadro.